Lo que importa
La borrasca Olivier traerá lluvias generalizadas a España a partir del miércoles, con lluvia de barro o "lluvia de sangre" en muchas regiones.
La calima, provocada por polvo sahariano, comenzará a afectar a Andalucía el miércoles y se extenderá a gran parte del país en plena Operación Salida de Semana Santa.
La borrasca Olivier traerá lluvias generalizadas a España a partir del miércoles, con lluvia de barro o "lluvia de sangre" en muchas regiones.
La calima, provocada por polvo sahariano, comenzará a afectar a Andalucía el miércoles y se extenderá a gran parte del país para el jueves y viernes.
Este fenómeno coincidirá con la Operación Salida de Semana Santa, lo que podría afectar a las carreteras y visibilidad en diversas zonas.
Las lluvias de barro impactarán especialmente en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y el sur de Castilla y León.
La calima continuará sobre la península y Baleares al menos hasta el viernes, pero no afectará a Canarias.
La borrasca Olivier es un sistema de baja presión que afectará la península ibérica a partir del miércoles. Este fenómeno traerá lluvias generalizadas, que se acompañarán de calima, es decir, polvo sahariano procedente del desierto del Sahara. Esta combinación de precipitaciones y polvo en suspensión generará la conocida lluvia de barro o "lluvia de sangre", un fenómeno que tiñe las lluvias de un color rojizo debido a las partículas de polvo en el aire.
El flujo de aire proveniente del sur, impulsado por la borrasca Olivier, arrastrará polvo sahariano hacia la península. A medida que las lluvias se vayan produciendo, especialmente en el sur y centro de España, las gotas de agua recogerán esas partículas de polvo, resultando en lluvias de barro que pueden dejar manchas en coches, edificios y superficies expuestas. Este fenómeno será más visible a partir del jueves y se alargará hasta el viernes, coincidiendo con los días de mayor movimiento en las carreteras debido a la Operación Salida de Semana Santa.
La lluvia de barro será más prominente en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y el sur de Castilla y León. Aunque las lluvias se extenderán a otras partes del país, será en estas zonas donde el fenómeno tendrá un mayor impacto. Las precipitaciones, en su mayoría moderadas, pueden complicar la visibilidad y la conducción, particularmente en las áreas más afectadas por la calima.
La calima no solo traerá lluvia de barro, sino también un cambio en las condiciones atmosféricas. La visibilidad se verá reducida debido a la gran cantidad de partículas de polvo en el aire, creando cielos anaranjados en las zonas más afectadas. Además, se prevé que las temperaturas sean altas en muchas regiones de la península, con máximas cercanas a los 30ºC, lo que provocará una sensación de calor atípica en esta época del año.
A pesar de que la borrasca Olivier afectará principalmente a la península, Canarias experimentará un período de inestabilidad debido a la aproximación de una borrasca atlántica. Se esperan lluvias en las islas occidentales, especialmente en La Palma y El Hierro, aunque no se prevé que la calima llegue a estas islas.
La situación continuará siendo inestable durante los primeros días de la Semana Santa. La calima persistirá hasta al menos el viernes, afectando a gran parte de la península y Baleares. Esto podría tener implicaciones para los viajeros que se desplacen durante la Operación Salida, ya que las lluvias de barro dificultarán la visibilidad en las carreteras, especialmente en las regiones del sur y centro del país. Los cielos seguirán teñidos de tonos anaranjados debido al polvo sahariano, lo que podría generar inconvenientes tanto en la conducción como en actividades al aire libre.
Las lluvias de barro continuarán afectando a las zonas previamente mencionadas, mientras que las temperaturas seguirán siendo elevadas en muchas partes del país. En la costa sur, se espera que los vientos sean intensos, con rachas de levante en la zona del Estrecho y Alborán. Mientras tanto, en Canarias, la inestabilidad continuará con precipitaciones dispersas que podrían intensificarse durante las jornadas siguientes.