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El Barcelona consigue respirar en el durísimo momento que atraviesa. Sigue sin convencer en su rendimiento, pero lo importante es que en esta oportunidad logró ganar, algo que necesitaba muchísimo. El equipo dirigido por Xavi se impuso 1-0 al Osasuna, por la jornada 22 de LaLiga EA Sports en Montjuic, con gol de Vitor Roque en la primera intervención que tuvo en el partido.

El elenco catalán se presentó a este encuentro tras la dimisión de Xavi como entrenador a la próxima temporada. Con esperanzas de mostrar un cambio positivo en su juego, el Barça mantuvo su flojo rendimiento en el campo de juego: transiciones lentas, poca movilidad, mala toma de decisiones, poca presión y desajustes defensivos.

El Barça tocaba la pelota a cámara lenta, conformando un acordeón donde solo Lamine Yamal y Pedri parecían intentar romper líneas y acelerar. Sin velocidad en la posesión de la pelota, el Barça quiso ser más directo. Tuvo algunas intervenciones directas el Barcelona e intento de profundizar, pero sin peligro concreto. Quedaban en eso, en aproximaciones.

La segunda parte empezó con una ocasión clara para Lamine Yamal, tras un error en la defensa del Osasuna en la salida y el extremo disparó demasiado centrado. El Barça tenía pocas ideas en ataque y el ritmo del encuentro era muy lento y espeso, lo que lo hacía poco fluído y vistozo. A la hora de juego, Xavi realizó la segunda modificación al quitar a Fermín, quién había ingresado a los 10 minutos, y colocó a Vitor Roque para ser más claro en ataque.

El cambio le resultó rápidamente: el delantero entró con el empate en el marcador y, en menos de un minuto, un potente cabezazo tras centro de Joao Cancelo adelantó al Barça para el desahogo de todo Montjuic. Aemás, el brasileño sería protagonista por partida doble, porque solo cuatro minutos después forzaría la expulsión de Unai García. 

El Barcelona se asentó en el juego y poco a poco comenzó a encarrilarlo y a sentirse más cómodo, pese a que tuvo varias oportunidades en las que sufrió y por poco no le empataron el juego. No le sobró absolutamente nada al cuadro de Xavi y no logra aprovechar las oportunidades de gol que genera, algo que muchas veces lo pagó caro.

Con un hombre de más, terminó sufriendo. El Barça gestionó muy mal la pelota los últimos minutos, donde no tuvo el dominio del partido ni la suficiente contundencia y eficacia para sentenciar el encuentro frente a Osasuna. Sin embargo, para la calma de Xavi y el conjunto blaugrana, los tres puntos se quedaron en Montjuic.

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