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"Cuba parece estar lista para caer". Eso dijo Donald Trump a los periodistas a bordo del Air Force One, a penas 24 horas después de haber autorizado la operación militar en Venezuela que resultó en la captura y extracción de Nicolás Maduro. La caída del exlíder chavista en Venezuela supone un golpe devastador para la histórica alianza entre Caracas y La Habana, especialmente con lo que parece el fin del suministro de crudo venezolano, salvavidas económico clave para la Isla. Con la mirada de Trump puesta en la región, la incertidumbre crece sobre si la nación insular será el próximo objetivo estratégico de Washington.

Poco después de que las fuerzas estadounidenses capturaran al líder de Venezuela, el presidente Trump aseguró que los días del régimen cubano están contados y sugirió que la isla podría ser el siguiente objetivo de su agenda regional. "No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Obtenían todo sus ingresos de Venezuela y su petróleo", aseguró el mandatario estadounidense, afirmando que muchos cubano-americanos iban a estar "muy contentos" con eso.

Al ser consultado sobre una posible intervención militar similar a la de Caracas, Trump descartó la necesidad de una operación de fuerza debido a la mala situación económica en la isla: "No creo que necesitemos realizar ninguna acción en Cuba. Parece que se está hundiendo sola", sentenció.

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Aunque todavía no se sabe si Washington pasará a la ofensiva directa contra La Habana, el entorno del presidente sugiere una línea dura. A Trump lo rodea un gabinete de "halcones", encabezado por el secretario de Estado, Marco Rubio, que, como hijo de inmigrantes cubanos, es conocido por su histórica antipatía hacia el régimen castrista desde sus días en el Senado. Rubio sostuvo durante años que el colapso del chavismo en Venezuela debilitaría a Cuba, lo cual dijo que sería un resultado bienvenido.

"El Gobierno cubano es un gran problema", dijo Rubio este domingo en una entrevista con NBC News. "No voy a hablarles ahora sobre cuáles serán nuestros próximos pasos ni nuestras políticas al respecto. Pero creo que no es ningún secreto que no somos precisamente admiradores del régimen cubano", agregó.

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El secretario de Estado también enfatizó la vigencia de la renovada Doctrina Monroe impulsada por la administración Trump. "Este es el hemisferio occidental, el lugar donde vivimos. No permitiremos que nuestra región se convierta en una base de operaciones para los adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos", sostuvo Rubio.

Miguel Díaz Canel y Nicolas Maduro AFP

Miguel Díaz-Canel y Nicolás Maduro.

El vínculo entre Cuba y Venezuela

La captura de Maduro colocó a La Habana en su situación crítica. Sin su principal socio político y económico, el gobierno de Miguel Díaz-Canel enfrenta ahora una crisis energética interna sin precedentes, un descontento social latente y la pérdida del blindaje que Caracas proporcionaba.

La simbiosis entre ambas naciones era tan profunda que el régimen de La Habana confirmó que 32 de sus agentes murieron el sábado defendiendo a Maduro. En las semanas previas a su captura, el dictador venezolano había delegado su seguridad personal exclusivamente a un anillo de guardaespaldas cubanos, una decisión que alimentó las sospechas sobre su desconfianza hacia la guardia militar venezolana.

La respuesta de Cuba fue rápida. Díaz-Canel calificó el ataque en Venezuela como "cobarde, criminal y traicionero". El mandatario cubano participó de las movilizaciones en su país en contra de la intervención y pidió por la "urgente reacción de la comunidad internacional" contra "el criminal ataque" de Estados Unidos a Venezuela. "Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada", afirmó.

Petroleo Venezuela. AFP

Por su parte, durante una reunión de emergencia de la CELAC este domingo, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla hizo un llamado a los países vecinos para mantenerse unidos frente a las amenazas de Washington y dijo: "El derrocamiento de Maduro nos coloca en un dilema existencial crítico para nuestra supervivencia como estados nacionales y naciones independientes y soberanas"

Petroleo venezolano, el salvavidas económico de Cuba

En este contexto es posible que Washington no tenga que hacer mucho para fomentar un cambio político en Cuba. El bloqueo estadounidense al petroleo venezolano está cortando un salvavidas económico para la isla, que utilizaba para mantener el suministro eléctrico doméstico o revendía en mercados internacionales para obtener las divisas necesarias para importar insumos básicos como medicinas y alimentos.

"Es una sentencia de muerte si mañana Venezuela le corta el petróleo a Cuba", afirmó Jorge Piñón, exejecutivo petrolero mexicano y experto en energía cubana que trabaja en la Universidad de Texas en Austin, a The New York Times.

La alianza entre Venezuela y Cuba fue forjada hace 25 años por Hugo Chávez y Fidel Castro y superó por mucho la dependencia de La Habana respecto a Moscú o Pekín. Lo que comenzó como un gesto de gratitud de Chávez, quien fue protegido por la inteligencia cubana durante el fallido golpe de 2002, evolucionó hacia una colaboración estructural.

Miguel Díaz-Canel Presidente de Cuba - foto de AFP.jpeg

Durante el último trimestre de 2025, en promedio, Cuba recibió 35.000 barriles diarios de petróleo de Venezuela, y unos 7,000 barriles de México y Rusia, respectivamente, según el análisis de Piñón de imágenes satelitales de buques en puertos cubanos, ya que los gobiernos involucrados no hacen públicos los datos.

Las expectativas de los republicanos

El ala más dura del Partido Republicano viene exigiendo durante años el recorte los envíos de petróleo a Cuba. Figuras como Rubio sostienen que, una vez cortado el suministro de Caracas, la economía de la isla implosionará, forzando un levantamiento popular. Sin embargo, la historia reciente de Cuba muestra que parece no haber límite para el deterioro de las condiciones de vida sin que se produzca un estallido.

Lo que podría salvar a Cuba de una intervención estadounidense es que no tiene nada que ofrecer económicamente a Washington. Mientras que Venezuela tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo, algo que Trump mencionó repetidamente, Cuba tiene pocos recursos.

Apagones en Cuba. EFE

Apagón en Cuba.

El mayor riesgo para la Casa Blanca no es la permanencia del castrismo, sino las consecuencias de su caída desordenada. A cerca de 150 kilómetros de las costas de Florida, un colapso total en la isla podría desencadenar más migración hacia los Estados Unidos y preocupaciones de seguridad. La la isla ya perdió el 10% de su población desde 2021.

La realidad actual de Cuba es crítica. Los ciudadanos hacen fila durante horas o incluso días para obtener los artículos más básicos, como combustible para cocinar o leche, soportan apagones eléctricos masivos y hasta el sistema médico, una joya de la revolución, ahora apenas puede brindar la atención más básica.

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