Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro saben que hay mucho en juego. Los dos candidatos que se disputan la presidencia en Brasil se enfrentaron el viernes por la noche en el último debate televisivo previo al balotaje del domingo, en el que intercambiaron acusaciones, delinearon vagamente sus propuestas y hasta hubo lugar para las disculpas.

Las encuestas anticipan, una vez más, una pelea cabeza a cabeza, con cifras dentro del empate técnico. La que publicó Datafolha el jueves, de hecho, les daba 50% de intención de voto a cada uno. Por eso, el actual presidente y líder del Partido de los Trabajadores (PT) y el senador del Partido Liberal (PL) utilizaron el evento organizado por la cadena Globo para intentar captar la atención de los indecisos o incluso convocar a los que se abstuvieron.

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Aunque hubo ataques fuertes, hubo también un intento de moderar el discurso, sobre todo después del tenso debate del fin de semana pasadado, el primero que tuvieron en esta campaña electoral. Ese fue el primer cara a cara entre ambos, que incluso no se habían cruzado antes de la primera vuelta del 4 de octubre, en la que el hijo mayor de Jair Bolsonaro sacó el 47,03% de los votos, frente al 45,16% de Lula.

Bolsonaro, que a los 45 años va por primera vez por la presidencia, se mostró este viernes más medido, después de que fuera cuestionado por cómo se ubicó varias veces detrás de su rival en el debate pasado, mientras hacía gestos para las cámaras. Lula, que con 80 años busca su cuarto mandato no consecutivo, intentó destacar su experiencia de gestión y mostrar al candidato opositor como incompetente. "Este muchacho no conoce Brasil" ni sabe "lo que es el hambre", dijo, mientras el candidato del PL señaló en varias ocasiones que el veterano político no escuchaba bien y tenía problemas de dicción.

El ataque a Lula que obligó a Bolsonaro a pedirle disculpas

Uno de los momentos que generó más impacto del debate fue después de que Bolsonaro acusara a Lula de otorgar beneficios sociales "con una mano y sacarlos con los nueve dedos", en alusión a una amputación que el mandatario sufrió trabajando como tornero mecánico en su juventud.

Esto provocó el enojo del líder del PT, que le exigió a su rival una disculpa. "Me llamó 'nueve dedos'; si alguien aquí en este púlpito sabe lo que es trabajar, ese soy yo. No voy a permitir que un miliciano me llame 'nueve dedos'", respondió Lula, que volvió a calificar a su rival de "miliciano", en referencia a los presuntos nexos del senador con grupos parapoliciales de Río de Janeiro.

"Nunca ha trabajado en su vida y no sabe lo que es una cédula profesional", dijo el líder del PT. "Va a tener que pedir disculpas. Porque la gente trabajadora lo está viendo. Millones de trabajadores sufren accidentes por la irresponsabilidad de los patrones, que nos obligan a trabajar jornadas que no deberíamos trabajar", apuntó. "Yo era menor de edad y trabajaba de noche, porque si no trabajaba, no comía", agregó.

A continuación, Bolsonaro se disculpó, pero aprovechó también para cuestionar al presidente. "Lula, si te ofendí al llamarte 'nueve dedos', te pido perdón de verdad. No quería ofenderte", dijo. "Ahora quiero saber si vas a pedir perdón a las personas sin hogar, cuyo número se duplicó durante tu gobierno", señaló y enumeró una serie de problemas que le adjudicó a la gestión del PT, como el endeudamiento, el costo de los alimentos o la violencia contra las mujeres.

Además, cuestionó que el mandatario anunciara un ajuste del 15% del programa Bolsa Familia, que otorga subsidios a las familias más pobres, justo a menos de 20 días de las elecciones.

El "tijeretazo" y la comparación con Milei

Por su parte, Lula arremetió contra su rival por su plan para hacer un fuerte recorte en el gasto público, el famoso "tijeretazo", que volvió a comparar con la "motosierra" aplicada por Javier Milei en Argentina. Bolsonaro había dicho durante la campaña que buscará lograr un ahorro de 200.000 millones de reales (unos U$S 40.000 millones) en las cuentas públicas.

"En Argentina la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro, y vos decís que querés un modelo igual al de Milei", fustigó el candidato a la reelección. "Quiero saber lo siguiente: ¿vas a ajustar el salario mínimo a la inflación para todas las categorías?", dijo.

Bolsonaro respondió que aumentará el salario mínimo y las pensiones por encima de la inflación: "Sí, voy a reajustarlos. El salario mínimo, por encima de la inflación; las pensiones, por encima de la inflación".

Y aseguró además que no tiene previsto privatizar empresas estatales. "No voy a privatizar el Banco do Brasil, la Caixa ni Petrobras. Esas son las fake news que está diciendo", afirmó el senador, que aseguró que "la izquierda destruyó la Argentina" y que por eso él defiende las políticas de Milei.

Durante debate, el candidato del PL acusó al gobierno actual de gastar más de lo que recauda, afirmando que eso genera inflación, un aumento de la deuda y tasas de interés más altas, pero evitó hablar de recortes en los gastos, recogió Folha de Sao Paulo. El jefe de Estado rebatió con datos de su gestión, como el crecimiento por encima del 2% y el aumento del salario por encima de la inflación

El tema de la seguridad: el caso de Ana Clara

Otro de los momentos tensos se dio mientras debatían el tema de la seguridad. Bolsonaro le preguntó a Lula sobre las salidas temporales de los presos, la reducción de la edad de imputabilidad y la clasificación de las facciones criminales como organizaciones terroristas.

El candidato del PL ya dijo que, si gana el domingo, quiere sumarse al Escudo de las Américas, la alianza de seguridad impulsada por Donald Trump con aliados de la región, además seguir los pasos de Estados Unidos y declarar como terroristas a los dos principales grupos del crimen organizado, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).

"¿Por qué no pone los intereses de las víctimas por delante de los intereses de los delincuentes?", lo increpó. Pero el líder del PT aprovechó para poner en duda el compromiso con la seguridad de su rival y recordó que defiende ante la Justicia a un policía acusado de matar a Ana Clara, de 5 años, en Río de Janeiro durante una acción contra supuestos narcotraficantes. Y contó que la madre de la niña estaba en la platea viendo el debate.

En su respuesta, Bolsonaro se dirigió a la madre de Ana Clara, aunque se equivocó al llamarla por el nombre de su hija. "Estoy seguro de que no fue ese policía quien disparó", afirmó el senador.

Según los periodistas que se encontraban en el piso, la madre reaccionó llamándolo "mentiroso" en voz alta.

Acusaciones cruzadas de corrupción

En la parte final del debate, que era de discusión libre, ambos candidatos se lanzaron acusaciones mutuas de corrupción y otros ataques personales.

Bolsonaro trajo a colación las investigaciones por tráfico de influencias que enfrenta el hijo mayor de Lula, mientras que el presidente desafió a su adversario a explicar la relación que mantenía con Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master, preso e implicado en un megafraude financiero.

El candidato presidencial del PL está siendo investigado por la Corte Suprema por corrupción y lavado de dinero por el millonario financiamiento de la película Dark Horse, una biopic sobre su padre, por parte del dueño del Banco Master. El senador niega haber cometido irregularidades y defiende el patrocinio privado del film.

Lula también cuestionó a Bolsonaro por las declaraciones del futbolista brasileño Richarlison, que acusa al senador de haberle arrebatado los derechos de ocupación de una isla en Rio de Janeiro. Bolsonaro negó tener vínculo con el caso y dijo que Lula habría recibido una botella de whisky de la marca Macallan, con un valor de 500.000 reales (unos 100.000 dólares), de parte de Vorcaro.

"El que es ahijado de Vorcaro sos vos, el que acepta dinero de Vorcaro sos vos, el que se quedó con 134 millones de reales de Vorcaro y hasta ahora no da la cara sos vos; no me metas en la misma bolsa", respondió Lula.

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