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La sensación fue de alivio en Perú cuando se supo que Julio Velarde aceptó el pedido de Keiko Fujimori, la presidenta electa, de seguir al frente del Banco Central. Con dos décadas en el cargo, es considerado el hombre que ha logrado mantener la estabilidad de la economía en medio de una convulsión política que ha hecho desfilar nueve mandatarios en los últimos diez años.

Fujimori, quien asumirá el poder el próximo 28 de julio, visitó la sede del Banco en Lima y anunció con tono triunfal que “es una gran noticia” la continuidad en la dirección del organismo. De acuerdo con la ley peruana, el Parlamento debe ratificar la decisión, pero prácticamente no hay dudas al respecto.

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Julio Velarde al recibir un doctorado Honoris Causa en Perú

Velarde, de 74 años, parco como es su característica, respondió ante los periodistas, que no tuvieron oportunidad de hacer preguntas: “Pienso dedicarme lo más rápido posible a cumplir con la tarea que me están encargando”.

Durante su larga gestión, Velarde ha logrado que los peruanos se preocupen poco por el aumento de los precios. En febrero de este año destacó en una conferencia que en distintos años “Perú ha tenido inflación más baja que en Estados Unidos”.

Durante su conducción, la inflación anual ha promediado 3% y el año pasado se redujo a apenas 1,5%, la más baja entre las principales economías de América Latina y menor incluso al 2,7% registrado en Estados Unidos.

Julio Velarde

Este año, el alza de los combustibles por la guerra en Irán ha generado cierto impacto, pero es visto como un episodio transitorio que apenas agita las aguas de la estabilidad inflacionaria. La confianza en la experiencia de Velarde sostiene las expectativas y la firmeza del sol, la moneda más estable de la región.

En 2006, su primer año al frente del Banco Central, el tipo de cambio cerró en 3,2 soles por dólar; hoy se ubica en 3,4 soles por dólar y en este largo período, salvo episodios puntuales, no ha habido sobresaltos.

El Banco Central ha mantenido un sistema de “flotación sucia” para lidiar con el tema cambiario. Básicamente permite que la moneda fluctúe en el mercado pero interviene comprando o vendiendo dólares para manejar la volatilidad.

Velarde en 2014 en un congreso de ejecutivos

Velarde ha construido un poderoso arsenal de 96.000 millones de dólares en reservas internacionales, equivalentes al 27% del PIB, más del doble que otras economías relevantes de América Latina, para intervenir en el mercado cambiario.

Este colchón se ha nutrido de un flujo constante de divisas gracias a las exportaciones de oro y cobre. En paralelo, la economía se ha mantenido en crecimiento.

El hombre nuevo

Velarde, doctor en Economía por la Universidad de Brown, fue testigo en Perú del descalabro de finales de los años 80, cuando bajo la errática conducción de Alan García la inflación alcanzó el 7.000%. En los 90, bajo el mando de Alberto Fujimori, el padre de Keiko, integró el grupo de técnicos que impulsó las reformas de libre mercado y el cambio constitucional que consagró la independencia del Banco Central y prohibió el financiamiento del gasto público, la principal causa de la hiperinflación.

En 2006, cuando Alan García se convirtió nuevamente en presidente, demostró que en materia económica era un hombre nuevo nombrando a Velarde como presidente del Banco Central.

Alan García

“Aislar al Banco Central de presiones políticas es crucial. A la larga asegura mejores resultados, y no solo en inflación, sino también en un crecimiento más estable”, dijo Velarde en una entrevista con el diario La Voz. Y añadió: “El horizonte de los políticos es de corto plazo. Las consecuencias de inflar la economía no se sienten de inmediato, pero se pagan luego con la inflación”.

El dolor causado por los años de hiperinflación y la depreciación constante de la moneda ha llevado a un manejo más consciente de la economía. Velarde lo ha resumido al destacar: “Tras un período de inflación alta, surge un consenso social sobre la necesidad de políticas fiscales y monetarias prudentes”.

Desfile presidencial

Desde su cargo en el Banco Central Velarde ha visto cómo la presidencia de la república se ha tornado un ejercicio fugaz. En febrero de este año, el Congreso votó a favor de la censura y destitución del presidente José Jerí, acusado de ocultar reuniones con empresarios chinos bajo investigación gubernamental. En su lugar asumió el congresista de 83 años José María Balcázar, quien estará al frente hasta que Keiko Fujimori inicie su período.

La salida de Jerí llegó apenas cuatro meses después de que el Congreso destituyera a Dina Boluarte por “permanente incapacidad moral”, en medio del aumento de la delincuencia en las principales ciudades y la caída en barrena de su popularidad. Boluarte había asumido la presidencia en 2022, tras la captura de su antecesor Pedro Castillo —de quien era vicepresidenta— luego de que intentara disolver el Congreso.

José María Balcázar condecora a Velarde

Estos episodios son pequeños eslabones de una larga cadena de turbulencias. Casi todos los expresidentes vivos de Perú han terminado bajo procesos judiciales. Alejandro Toledo, que gobernó entre 2001 y 2006, recibió una condena de 20 años por sobornos; Ollanta Humala, presidente entre 2011 y 2016, fue hallado culpable de lavar fondos de campaña vinculados a Odebrecht.

Pedro Pablo Kuczynski pasó tres años bajo arresto domiciliario, mientras que Alan García se suicidó en 2019, momentos antes de que un fiscal llegara a su casa para detenerlo. Alberto Fujimori, quien reformó la economía pero se transformó en un líder autoritario, pasó más de una década en prisión por violaciones a los derechos humanos y corrupción, antes de obtener un polémico indulto en 2023. Murió al año siguiente, a los 86 años.

La confianza

En medio de este vendaval político, Velarde ha levantado un Banco Central sólido que goza de un alto nivel de aprobación. Una encuesta de Ipsos de noviembre de 2025 reveló que 96% de los ejecutivos confía en la institución, mientras apenas 3% lo hace en el Congreso y 5% en el Poder Judicial.

El presidente del Banco Central tiene un período de cinco años. Velarde, tras ser nombrado por Alan García en 2006, fue ratificado por Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Pedro Castillo y ahora por Keiko Fujimori, quien también propone su continuidad.

Consciente de que ha dado un paso que transmite tranquilidad a los mercados y al sector privado, la mandataria electa afirmó: “La verdad que me alegra muchísimo, Julio, la claridad, la firmeza y la forma en que has tomado esta decisión”.

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