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Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron este lunes por primera vez ante la Justicia de Estados Unidos, acompañados por los abogados que se encargarán de llevar adelante su defensa. Y, como era de esperarse, para tal magnitud de caso, se trata de nombres de gran peso en el entorno jurídico.

Según reportaron The Wall Street Journal y Bloomberg en base a documentos judiciales, Barry Pollack, que fue defensor del australiano Julian Assange, asumió la defensa de Maduro, mientras Mark Donnelly hará lo propio con Flores.

Maduro abogado

Quién es Barry Pollack

La elección de Pollack como abogado defensor de Maduro no es en absoluto aleatoria. El letrado, socio del bufete Harris St. Laurent & Wechsler LLP., es muy reconocido entre los penalistas en Washington por haber participado en casos de gran relevancia, principalmente vinculados a delitos federales complejos, que acabaron resolviéndose en su favor.

Tiene más de 30 años de experiencia en la materia, habiéndose desempeñado en litigios de seguridad nacional, espionaje y delitos financieros.

Uno de sus clientes más importantes fue Julian Assange, fundador de WikiLeaks, quien enfrentó a la Justicia de Estados Unidos por el delito de filtración de secretos de seguridad nacional y, tras 14 años de litigios, en 2024 consiguió un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia por un único cargo menor de espionaje, que condujo a su liberación.

Julian Assange. AP

Uno de sus clientes más importantes de Pollack fue Julian Assange.

Pollack también representó al excontador de Enron Corp. Michael W. Krautz, tras el colapso del gigante energético, uno de los casos más complejos de los últimos tiempos. De las 22 personas condenadas, Krautz fue uno de los pocos absueltos en el juicio.

Otras de las victorias en su historial fueron la de su amigo personal Jonathan Jeffress, quien fue declarado no culpable tras una acusación por agresión sexual, y la exoneración de Martin Tankleff, quien pasó 17 años preso por ser acusado de asesinar a sus padres, pero recuperó la libertad luego de que se revirtiera su condena.

Quién es Mark Donnelly

La defensa de Flores quedó en manos de Donnelly, un exfiscal federal de Houston, también con vasta trayectoria en cuestiones judiciales, considerándoselo, inclusive, un experto en delitos fiscales y penales complejos.

Es parte de un buffet boutique en la ciudad, aunque su experiencia va más allá del sector privado. Durante sus más de dos décadas de trabajo, se desempeñó en el Departamento de Justicia y en la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas, una de las más importantes en cuestiones de narcotráfico, fraude y crimen. De hecho, estuvo a cargo de esta división e investigó personalmente causas de cuello blanco y lavado de dinero, entre otras.

Cilia Flores abogado

Asimismo, fue fiscal del condado de Harris, involucrándose en juicios graves y causas de corrupción pública, y fue investigador para la Cámara de Representantes de Texas durante el juicio político contra el fiscal general del estado, Ken Paxton, en 2023.

Gracias a su paso por la función pública y su labor desde el sector privado, Donnelley ha logrado en numerosas oportunidades diseñar estrategias y negociar con fiscales en favor de sus clientes.

Primera comparecencia

Ambos abogados adoptaron por ahora la misma estrategia con sus clientes: tanto Maduro como Flores se declararon no culpables de los delitos de los que se los acusa.

En la audiencia en Manhattan, el dictador dijo al juez federal de distrito Alvin Hellerstein: "Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente y me considero prisionero de guerra", y sumó: "Sigo siendo presidente de mi país". Su esposa, en tanto, sostuvo ser "no culpable, completamente inocente".

Maduro EEUU

Maduro se declaró "no culpable" y dijo ser un "prisionero de guerra".

Tras este primer encuentro, ahora permanecen a la espera de la siguiente citación, el 17 de marzo, una de las tantas que tendrá este juicio, en el que, durante largos meses, se presentarán cientos de pruebas que serán refutadas por argumentos de la defensa.

Según reportó CBS News, ninguno de los dos letrados busca en estos momentos la libertad bajo fianza para sus clientes, aunque no descartaron solicitarla en el futuro. De hecho, Pollack dijo ante los tribunales que Maduro padece problemas de salud que requieren atención médica, mientras su colega sostuvo que Flores podría tener contusiones o fracturas en las costillas.

Hellerstein aseguró que ambos serán atendidos por especialistas.

Asimismo, Reuters y AP adelantaron que los equipos adoptarán una estrategia centrada en la captura en Caracas, que denunciarán como violatoria del derecho internacional, y la jurisdicción donde se desarrolla el proceso, con la inmunidad de Maduro como otro de los argumentos fuertes. Esto sería un planteo similar al del dictador panameño Manuel Noriega, quien también fue capturado por Estados Unidos, el 3 de enero de 1990.

La acusación formal

Maduro y Flores enfrentan cuatro cargos ante la Justicia de Estados Unidos.

Nicolás Maduro junto a su esposa Cilia Flores. AP

Maduro y Flores enfrentan cuatro cargos ante la Justicia de EEUU.

En un documento difundido el fin de semana por la fiscal general, Pam Bondi, se precisa que los chavistas, junto con "Nicolasito", hijo del dictador; el ministro del Interior, Diosdado Cabello; el supuesto líder del Tren de Aragua, Hector Rusthenford Guerrero Flores; y Ramón Rodríguez Chacín, exministro del Interior y Justicia de Venezuela, están acusados de conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.

Según el texto, el grupo conformó alianzas con "algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíferos del mundo", con el objetivo de inundar Estados Unidos con miles de toneladas de cocaína y hacerse con ganancias millonarias, que les permitieron mantenerse en el poder en Venezuela. Entre las organizaciones señaladas como aliadas de esta trama destacan al Cartel de Sinaloa y al Tren de Aragua, que gozaron a su vez de una supuesta "cobertura policial y apoyo logístico" del Palacio de Miraflores, para ejecutar sus operaciones ilícitas.

"Este ciclo de corrupción basada en narcóticos llena los bolsillos de los funcionarios venezolanos y sus familias, al tiempo que beneficia a los narcoterroristas violentos que operan con impunidad en suelo venezolano y que ayudan a producir, proteger y transportar toneladas de cocaína a Estados Unidos", suma la acusación formal.

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