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Después de una persecución de días, las fuerzas estadounidenses confiscaron este miércoles un petrolero de bandera rusa en el Atlántico Norte. La embarcación, que había zarpado de Venezuela, había evadido el bloqueo impuesto por la administración de Donald Trump a los barcos que transportaban petróleo hacia o desde el país sudamericano. El anuncio se dio a conocer en medio de la disputa de EEUU con el régimen venezolano y días después de la operación militar en Caracas, que llevó a la captura y detención de Nicolás Maduro.

"Esta incautación respalda la proclamación (del presidente Donald Trump) dirigida a los buques sancionados que amenazan la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental", afirmó el Comando Europeo de Estados Unidos, responsable de la región, en una publicación en la red social X.

La incautación del buque fue una operación conjunta entre el Departamento de Seguridad Nacional y personal militar estadounidense, añadió el Comando, que argumentó que se debió a violaciones a sanciones de EEUU.

La Guardia Costera de Estados Unidos había intentado abordar el Bella 1 el mes pasado en el Caribe, cuando se creía que se dirigía hacia Venezuela. Tenía una orden judicial para incautar el barco, acusado de infringir las sanciones estadounidenses y transportar petróleo iraní. Luego cambió drásticamente de rumbo (así como de nombre a Marinera) y cambió de bandera, de guyanesa a rusa.

"El bloqueo de petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue en PLENO VIGOR -en cualquier parte del mundo", declaró por su parte el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en la red X.

En tanto, Reino Unido informó que prestó apoyo a Estados Unidos en la incautación. "Las Fuerzas Armadas del Reino Unido proporcionaron apoyo operativo preplanificado, incluida la base, a los activos militares estadounidenses que interceptaron el Bella 1 en el estrecho entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia, tras una solicitud de ayuda de Estados Unidos", afirmó el Ministerio de Defensa británico en un comunicado, citado por CNN.

La reacción de Rusia

Rusia había desplegado efectivos navales para escoltar el petrolero que era perseguido por fuerzas estadounidenses a través del Atlántico y afirmó estar "monitoreando con preocupación" la situación en torno al buque. El Kremlin, aliado histórico del régimen de Maduro, cuestionó lo que calificó como una atención "desproporcionada" de Estados Unidos hacia el petrolero, apuntó la cadena NBC.

"Desde hace varios días, el Marinera ha sido seguido por un barco de la Guardia Costera de los Estados Unidos, a pesar de que nuestro buque se encuentra a unos 4.000 kilómetros de la costa estadounidense", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso. "En la actualidad, el buque navega por aguas internacionales del Atlántico Norte bajo la bandera de Rusia y en pleno cumplimiento del derecho marítimo internacional", añadió en un comunicado dado a conocer antes de la incautación.

Después, Rusia denunció el asalto del buque. "De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en aguas internacionales, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra embarcaciones debidamente registradas bajo la jurisdicción de otros Estados", afirmó el Ministerio de Transporte ruso, según recogió la agencia AFP.

El petrolero había sido sancionado por Estados Unidos en 2024 por operar dentro de una "flota fantasma" de buques: una serie de tanqueros que por medio de distintas estratagemas logran ocultar su labor como barcos de transporte de petróleo sancionado por las autoridades estadounidenses.

Donald Trump. AFP 3

La incautación de petroleros

Estados Unidos comunicó además que confiscó otro petrolero sancionado, pero en el Caribe, según comunicó el Comando Sur (Southcom), que aseguró que el buque se considera apátrida y "realizaba actividades ilícitas".

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó ambas incautaciones. "En dos operativos realizados hoy antes del amanecer, la Guardia Costera realizó abordajes consecutivos, meticulosamente coordinados, de dos buques cisterna de la 'flota fantasma': uno en el Atlántico Norte y otro en aguas internacionales cerca del Caribe", indicó en una publicación en X.

"Los criminales del mundo están sobre aviso. Pueden huir, pero no pueden esconderse. Nunca cejaremos en nuestra misión de proteger al pueblo estadounidense e interrumpir el financiamiento del narcoterrorismo dondequiera que lo encontremos, punto", aseguró.

El mes pasado, EEUU había incautado dos petroleros frente a las costas de Venezuela como parte del bloqueo impuesto por Trump. El mandatario estadounidense argumentó que el "gobierno ilegítimo de Maduro" utilizaba el petróleo para financiar el "narcoterrorismo" y otros delitos.

Tras la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump anunció un tutelaje sobre Venezuela y dejó en claro que el petróleo figura en el centro de sus intereses.

El martes, de hecho, dijo que el gobierno interino de Venezuela entregará hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, y que los ingresos serán "controlados" por él. "Las autoridades interinas en Venezuela entregarán entre 30 y 50 MILLONES de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a Estados Unidos", publicó Trump en su plataforma Truth Social.

Y el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró este miércoles que Washington controlará las ventas de petróleo venezolano "indefinidamente". "Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado que está represado y luego, de manera indefinida, de ahora en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", afirmó Wright en un evento del sector energético organizado por Goldman Sachs en Miami.

El Departamento del Tesoro mantiene desde hace años una lista de buques cisterna de países como Venezuela, Rusia o Irán, que actualiza regularmente y que son susceptibles de ser decomisados, según su propia legislación.

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