Los elevados precios de los alimentos están generando problemas financieros para un mayor número de estadounidenses. Una nueva investigación del Urban Institute revela que más de una cuarta parte de los adultos en edad laboral que utilizaron tarjetas de crédito para pagar la compra de alimentos el año pasado en EEUU tuvieron dificultades para liquidar sus facturas posteriormente.
Algunos solo realizaron el pago mínimo y otros ni siquiera alcanzaron ese umbral. Asimismo, casi 1 de cada 10 recurrió a préstamos de tipo "compra ahora, paga después" el año pasado, y un tercio de ellos no efectuó el pago correspondiente, según una encuesta realizada en diciembre a más de 7.500 adultos de entre 18 y 64 años. Además, casi 1 de cada 20 recurrió a préstamos de día de pago para comprar alimentos.
Préstamos para comprar comida
"Es posible que las familias tengan dificultades para costear la compra de alimentos con los recursos que habían destinado originalmente para ello", declaró Kassandra Martinchek, autora principal del informe y asociada sénior de investigación del Urban Institute, a Yahoo Finance. "Están recurriendo al crédito, a préstamos de día de pago o a ahorros que no tenían previsto utilizar para la compra de alimentos", relató.
Los precios de los alimentos han aumentado un 2,7% en el último año, según datos gubernamentales, y se sitúan casi un 32% por encima de los niveles previos a la pandemia.
El porcentaje de adultos que pagaron la compra con tarjeta de crédito el año pasado y posteriormente no pudieron realizar el pago mínimo —situado en el 8,7%— aumentó con respecto al 7,1% registrado en 2023. Estos impagos pueden conllevar recargos por mora y penalizaciones, lo que agrava las dificultades financieras de los consumidores.
Deudas con las tarjetas de crédito
"Cuando contraen deudas al no liquidar totalmente los saldos de sus tarjetas de crédito o de los servicios de 'compra ahora y paga después', esto significa que, en el futuro, deberán saldar esa deuda y, al mismo tiempo, seguir cubriendo sus necesidades financieras cotidianas", señaló Martinchek.
El aumento fue aún más pronunciado entre las familias cuyos ingresos se sitúan entre el 200% y el 400% del umbral federal de pobreza —aproximadamente entre 64.300 y 128.600 dólares para una familia de cuatro miembros en 2025—. En este grupo, la proporción de familias incapaces de realizar el pago mínimo aumentó del 9,3% en 2023 al 12,3% en 2025.
Ahorro para pagar la deuda
Los hogares de ingresos bajos y moderados, que tenían mayor probabilidad de recurrir a los servicios de "compra ahora y paga después" para adquirir alimentos, también fueron más propensos a verse abrumados por las facturas resultantes.
Alrededor de la mitad de los adultos de bajos ingresos que utilizaron estos préstamos para comprar alimentos informaron haber incumplido algún pago, frente a cerca de un tercio de los adultos de ingresos moderados y una cuarta parte de los de ingresos altos, según datos del Urban Institute.
Por otra parte, aproximadamente el 20% de los adultos en edad laboral recurrió a sus ahorros a largo plazo para pagar los alimentos.
"Los ahorros pueden ser una estrategia útil a corto plazo para cubrir déficits presupuestarios, pero agotar los ahorros para gastos cotidianos también puede ser señal de riesgo", señaló el Urban Institute en su informe.