ver más

Cuando se trata de movilidad eléctrica, China es el líder indiscutido a nivel global, concentrando alrededor del 60% de las ventas mundiales. Esta hegemonía se extiende con fuerza hasta América Latina, donde firmas chinas como BYD, Great Wall y Chery dominan los mercados locales y sus vehículos representan una cómoda mayoría en países como Brasil, Colombia y México.

Según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las ventas globales de autos eléctricos alcanzarán los 23 millones de unidades el 2026. Esta cifra representa cerca de un tercio del mercado de vehículos nuevos, lo que significa que casi el 30% de los automóviles comercializados en el mundo durante este año serán eléctricos.

Te puede interesar
Auto eléctrico

Los autos eléctricos serán cada vez más comunes en las calles de Sudamérica. Pexels

El informe anual de la agencia, "Perspectivas globales del vehículo eléctrico", analiza las tendencias de mercado y políticas públicas vinculadas al despliegue del vehículo eléctrico y de la infraestructura de recarga, así como su impacto en la demanda de electricidad, petróleo y emisiones.

El auge de los vehículos eléctricos

El conflicto en Medio Oriente disparó el precio del petróleo a nivel internacional. Este escenario de inestabilidad en las tarifas de los combustibles fósiles aceleró la competitividad de los vehículos eléctricos, convirtiéndolos en una opción cada vez más atractiva para los consumidores.

Durante 2025, las ventas globales de estos automóviles crecieron un 20% hasta superar las 20 millones de unidades, lo que significó que uno de cada cuatro vehículos nuevos comercializados en el mundo fuera eléctrico. De hecho, según la AIE, estos modelos ya representan al menos el 10% de las matriculaciones en cerca de 40 países.

Al analizar su origen, las automotrices chinas consolidaron su hegemonía al concentrar alrededor del 60% de las ventas mundiales de unidades eléctricas en 2025, mientras que los fabricantes europeos y estadounidenses se ubicaron muy por detrás, con un 15% de participación cada uno.

Bandera China. AP

Exportaciones chinas de vehículos eléctricos a América Latina

En América Latina, el verdadero emblema de la revolución de los vehículos eléctricos es BYD, abreviatura de Build Your Dreams, consolidado como el principal fabricante de automóviles eléctricos a nivel mundial.

La región, que desde hace tiempo importa la mayoría de sus automóviles, se mostró sumamente abierta a estos negocios. En consecuencia, en casi todos los principales mercados regionales los vehículos de origen chino representan al menos el 70% de las unidades eléctricas nuevas vendidas.

Según datos del 2024 de la AIE, en Brasil el 85,2% de los autos eléctricos provienen de China, seguido por Uruguay con el 84,1%, Costa Rica con el 79%, Colombia con el 63,6% y México con el 62,5%.

El único país que contrasta drásticamente con esta realidad es Argentina, donde los modelos chinos apenas ocupan el 9,1% del sector.

Mujer carga un auto electrico de Tesla. AP.webp

Un posible impulso para la producción local

El contraste con otras regiones radica principalmente en las medidas gubernamentales. Estados Unidos apeló a regulaciones de seguridad nacional y aranceles superiores al 100% para obstaculizar el desembarco de BYD y de competidores como Great Wall Motors en el mercado. Aunque de manera mucho menos contundente, la Unión Europea también impuso gravámenes a los vehículos eléctricos fabricados en China para contrarrestar los subsidios de Pekín y proteger a las automotrices tradicionales de Alemania y Francia.

América Latina no cuenta con gigantes automotrices propios, sin embargo, eso no impide a los países de la región a beneficiarse del auge de la producción eléctrica. De hecho, algunos gobiernos ya están tomando medidas para garantizar que estos vehículos también se fabriquen localmente, en lugar de limitar el sector a la simple importación de unidades desde China.

Brasil, por ejemplo, eliminó gradualmente las exenciones arancelarias para las tecnologías limpias: los impuestos a la importación de vehículos eléctricos pasaron del 0% en 2023 al 18% a mediados de 2024, y alcanzarán el 35% en julio del 2026. Estos gravámenes están diseñados para incentivar a las automotrices extranjeras, en particular a las chinas, a invertir en plantas locales.

Y la estrategia parece estar dando resultados. En julio de 2025, las primeras unidades eléctricas salieron de la línea de montaje de la principal infraestructura de BYD en suelo brasileño, una antigua fábrica de Ford en el estado nororiental de Bahía.

Temas:

china Autos eléctricos América Latina

seguí leyendo