Hace cinco años, el pionero de los pagos digitales era el favorito de Wall Street y el líder indiscutido del sector. Hoy, en medio de un desplome del 84% de su valor desde su pico histórico, PayPal atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia corporativa. La compañía enfrenta una oferta de compra no deseada por 53.000 millones de dólares, lo que obliga a su directorio a evaluar el futuro de la empresa.
La compañía que durante más de dos décadas fue sinónimo de transacciones en línea recibió la semana pasada una oferta de adquisición liderada por su rival emergente Stripe y el fondo de capital privado Advent International. El directorio de PayPal evalúa la propuesta, pero considera que la cifra de 60,50 dólares por acción es insuficiente, según informó la agencia Reuters en base a fuentes cercanas a la empresa.
El pionero de los pagos digitales en caída
Se trata de un duro golpe para una compañía que ayudó a cimentar el terreno del comercio electrónico y los pagos digitales. Fundada en diciembre de 1998 bajo el nombre de Confinity por Peter Thiel, Max Levchin y Luke Nosek, la firma se fusionó en 2000 con X.com, una empresa propiedad de Elon Musk que buscaba convertirse en un banco online, y adoptó oficialmente el nombre de PayPal en 2001. Posteriormente, fue adquirida por eBay en 2002, para luego independizarse como empresa cotizada en 2015.
PayPal es la empresa de tecnología financiera que opera uno de los sistemas de pagos en línea más grandes del mundo. Permite enviar y recibir dinero de forma segura sin compartir datos bancarios o de tarjetas de crédito con los vendedores.
La propuesta llega en un momento de debilidad histórica para PayPal en los mercados. Tras alcanzar una cotización récord de 360.000 millones de dólares en 2021, al calor del auge del e-commerce durante la pandemia, su valor de mercado se hundió hasta rondar los 36.000 millones de dólares este año.
Este declive responde en gran medida a la feroz competencia de plataformas de pago rápido como Apple Pay, Google Pay, Shop Pay y Klarna, que erosionaron sostenidamente su cuota de mercado de pagos rápidos.
Cuál es la oferta
Para intentar frenar la sangría, bajo la dirección de su nuevo CEO, Enrique Lores, PayPal reestructuró por completo sus operaciones el pasado mes de abril.
Stripe y Advent presentaron la oferta a principios de este mes luego de un primer acercamiento en abril. La oferta cuenta con el respaldo de aproximadamente 50.000 millones de dólares en financiamiento bancario comprometido. Según la propuesta, ambos compradores tendrían la misma participación y mantendrían a PayPal intacta en vez de dividir la empresa.
De todas formas, los inversionistas evalúan si preservar la unidad es el camino más rentable. Con más de 400 millones de cuentas activas y una red masiva de comercios, Wall Street examina si el holding genera más valor entero o desmembrado en unidades estratégicas que podrían venderse por partes.
La transacción uniría a dos gigantes de los pagos bajo un mismo techo con una clara sinergia en el mercado cripto. Stripe es dueña de Bridge, una plataforma de infraestructura de stablecoins adquirida por 1.100 millones de dólares en 2025, que permite a las corporaciones emitir sus propios tokens respaldados por dólares.
Por su parte, Paypal aportaría la otra mitad: su stablecoin PYUSD, orientada al consumidor final y con una capitalización de mercado cercana a los 2.900 millones de dólares. Combinar las herramientas de emisión de Bridge con la base de usuarios de PYUSD daría a la empresa fusionada ambos extremos del ecosistema de stablecoins.
No hay garantías de que las conversaciones prosperen. Según Reuters, Stripe y Advent confían en avanzar con las tratativas en las próximas semanas, pero la decisión final de sentarse a negociar sigue en manos del consejo de administración de PayPal.
La negociación se enmarca además en un ciclo dorado para las transacciones corporativas globales, con fusiones que sumaron 2,8 billones de dólares en los primeros seis meses de 2026 y apuntan a cerrar el año en torno a los 4 billones.
PayPal rezagado contra gigantes tecnológicos
Mientras gigantes tecnológicos como Apple, Google y Samsung, junto con competidores emergentes de la talla de Stripe y Affirm, revolucionaban el mercado con nuevas formas de pago, PayPal tardó en reaccionar. Analistas del sector coinciden en que la compañía fue lenta para adaptarse al salto hacia la banca digital y para ofrecer alternativas competitivas cuando los consumidores migraron masivamente al teléfono celular.
Esta inercia generó una creciente frustración entre inversores y ejecutivos de la industria. Aunque PayPal ya operaba años antes del lanzamiento del primer iPhone, la cuota de mercado de Apple Pay en Estados Unidos terminó superándola por 10 puntos porcentuales el año pasado, según datos de PYMNTS Intelligence.
A este rezago se suma su lentitud para incorporar inteligencia artificial y adentrarse en el comercio agéntico, una tendencia clave donde asistentes de IA gestionan y concretan compras de manera autónoma para el usuario.
La empresa tuvo tres CEOs en cuatro años y en marzo emprendió su segundo plan de reestructuración desde que su histórico líder, Dan Schulman, dio un paso al costado en 2023.
¿Elevar la oferta?
Los analistas de Wall Street creen que Stripe y Advent tienen el músculo financiero necesario para mejorar su propuesta, y que terminarán haciéndolo. Con 17.000 millones de dólares en capital propio reunidos y 50.000 millones de dólares en crédito bancario comprometido, la sociedad compradora cuenta con un margen considerable para elevar la cifra sobre la mesa.
El ajuste definitivo del precio dependerá en gran medida del balance trimestral que PayPal presente a fin de mes: un reporte financiero débil incrementará la presión sobre la empresa para aceptar la compra, mientras que cifras sólidas podrían forzar a los oferentes a estirar el cheque.
Pese a este margen de maniobra, parece poco probable que aparezcan ofertas competidoras por PayPal. Desde Morgan Stanley remarcaron que esta propuesta es el "camino más plausible hacia la realización de valor" para una compañía acorralada por la competencia feroz en el sector de billeteras digitales y un estancamiento en su base de clientes.