JP Morgan dio un giro en su mirada sobre la región. En un informe de su equipo de estrategia de renta variable latinoamericana, el banco anunció "Brazil Back to OW": vuelve a recomendar sobreponderar los activos brasileños. Al mismo tiempo, degrada a Chile a neutral. El documento salió después de la primera vuelta presidencial en la que Flávio Bolsonaro superó a Luiz Inácio Lula da Silva con más del 47% de los votos y le sacó dos puntos de ventaja.
La recomendación revierte la que el banco había dado el 11 de agosto, cuando bajó a Brasil a neutral. Entonces argumentó que las elecciones eran "un evento de volatilidad" y que el mercado brasileño "típicamente no se desempeña bien" en los meses previos a la votación. También citó la desaceleración del crecimiento, un escenario externo más adverso y la falta de visibilidad sobre nuevos recortes de tasas.
Qué dice el JP Morgan
Con la primera vuelta ya resuelta, el análisis cambió. "Es difícil ignorar el impacto en los mercados", sostienen los estrategas, que esperan que el MSCI Brasil gane un 12% en el corto plazo y llegue a un 20%. Ese potencial, afirman, es "mejor que lo que cualquier otro mercado latinoamericano puede ofrecer".
El informe ofrece dos argumentos centrales. El primero es la moneda. La apreciación del real "podría allanar el camino" para recortes de la tasa Selic más amplios y rápidos. El banco recuerda que la baja de septiembre del Copom fue más agresiva de lo esperado y que un nuevo movimiento en noviembre "está vivo".
El segundo argumento es el de la valuación. Según el marco de JP Morgan, Brasil cotiza a 8,9 veces las ganancias proyectadas a doce meses, muy cerca del promedio del segundo cuartil de los últimos diez años. El banco cree que podría pasar "rápidamente" al tercer cuartil, con un múltiplo de 10,9 veces, y estima que al menos la mitad de ese salto se descontaría en el corto plazo. Un movimiento así implicaría una suba cercana al 22% sobre los valores actuales.
Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
AFP
Lo que dicen las encuestas
Los gráficos del informe plantean cuatro escenarios de "equilibrio macro-político". En el peor, una crisis, el múltiplo caería a 7 veces y el mercado perdería alrededor de 21%. Un deterioro costaría cerca de 7%. Una mejora daría 22%. Y un "arreglo estructural" llevaría el múltiplo a 13,3 veces, con ganancias cercanas al 50%.
Ese último caso exige condiciones políticas. Si hubiera "una entente política y un abrazo a una agenda de reformas estructurales", Brasil podría llegar al cuarto cuartil, como ocurrió en 2016. Pero los autores advierten que para eso haría falta "un escenario externo acomodaticio", con una Reserva Federal "mansa" y un dólar estable.
El JP Morgan no menciona candidatos ni anticipa quién ganará. Su lógica es que el resultado de la primera vuelta ya mejora las perspectivas de política económica. La lectura de mercado es que el mejor desempeño de la oposición abre la puerta a un giro más amigable con el equilibrio fiscal.
Pero la disputa sigue abierta. Antes de la votación, Datafolha mostraba a Lula con 48% frente al 45% de Bolsonaro en un cara a cara. Para la segunda vuelta, el senador podría beneficiarse de los votos de los candidatos menores, todos de derecha. "Todas las elecciones de Lula son difíciles y apretadas, pero él siempre gana en la segunda vuelta", dice un analista político.
En lo económico, el telón de fondo es exigente. La deuda pública supera el 82% del PBI y el Gobierno recortó su previsión de crecimiento a 2% para 2026.
La apuesta por Brasil
JP Morgan no ignora los nubarrones. El primero es externo, y "por sí solo reduce enormemente el interés en los emergentes". Estos mercados acumulan tres semanas de salidas de capital y "una reversión no está a la vista".
Brasil tiene además una particularidad. Tiene "la ventaja (o desventaja) de ser el mercado anti-IA", algo que el banco define como "una especie de cobertura emergente". Pero las ganancias empresariales seguirán bajo presión, el crecimiento sigue desacelerándose y la inflación atravesará "una fase de mayor presión". El tipo de cambio podría dar cierto alivio.
Sobre qué papeles elegir, el informe es claro en la parte visible: "sin duda", las acciones más atractivas son las sensibles a la tasa de interés.
El cambio de postura muestra cómo los grandes bancos leen la política brasileña. Para ellos, el 25 de octubre importa tanto como el resultado de la primera vuelta. Si el balotaje consolida el escenario de mejora, el optimismo de JP Morgan podría convertirse en consenso. Si no, Brasil volverá a ser un mercado atractivo pero expuesto a un contexto externo hostil.