"Brasil me dio un Congreso mucho más a la derecha de lo que es hoy. Con mayoría en el Senado para elegir al presidente del Senado, con mayoría en la Cámara de Diputados para elegir al presidente de la Cámara, para que podamos modificar la Constitución, para que podamos redemocratizar este país. Para que las instituciones vuelvan a respetar la Constitución", señaló el senador en la noche del martes en un acto junto al exgovernador de Goiás Ronaldo Caiado.
Caiado, que se presentó como candidato por el Partido Social Democrático (PSD) y quedó en quinto lugar, con casi el 2,2% de los votos, le dio su respaldo a Bolsonaro para la segunda vuelta del 25 de octubre. El senador del PL también sumó el apoyo el candidato de Novo, Romeu Zema, sexto con un 0,27%.
En las elecciones del domingo pasado, Bolsonaro sorprendió al quedar primero con el 47,03%, por delante de Lula, que logró el 45,16%, pese a que las encuestas anticipaban un resultado inverso.
A partir de 2027, el Partido Liberal tendrá las mayores bancadas en ambas cámaras: contará con 121 diputados (de 513) y con 28 senadores (de 81). Para aprobar una enmienda constitucional, de todas formas, necesitará el apoyo de otros partidos, ya que hacen faltan una mayoría de tres quintos en ambas cámaras, o sea, 308 diputados y 49 senadores.
Qué propone Bolsonaro
Tras las declaraciones de Bolsonaro del martes surgieron varias especulaciones sobre qué tipo de reformas buscaría el candidato de derecha, que se ha presentado como más moderado que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado.
Por eso, el senador buscó aclarar este miércoles qué tipo de enmiendas propondría en caso de ganar. "En mi caso, siempre actuaré con prudencia, respetando la Constitución, respetando la política y honrando y respetando a cada sector de la sociedad representado aquí por estos parlamentarios", señaló a la prensa frente a la sede de campaña del PL en Brasilia.
El candidato presidencial se refirió a los cuestionamientos que recibió, ante el temor de sus opositores de que impondría medidas autoritarias. "Ya vi gente que empezó a decir: 'Ah, ahora que Flávio tiene este Congreso con amplia mayoría, va a hacer lo que su padre no hizo. Dejemos de mentir, volvamos a la realidad'", aseguró.
Flávio Bolsonaro dio una conferencia de prensa en la sede del PL en Brasilia
AFP
En concreto, Bolsonaro propuso una reforma del Poder Judicial, la baja de la edad de imputabilidad y el fin de la reelección, que ya estaban en su programa de gobierno.
El principal cambio en el Poder Judicial se refiere a propuestas vinculadas con el Tribunal Supremo Federal (STF), entre ellas modificaciones en las resoluciones individuales. El candidato ya había hablado anteriormente que buscaba bajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años.
Además, volvió a defender que se elimine la posibilidad de que los presidentes aspiren a un segundo mandato consecutivo. Según dijo, en caso de ganar, quiere aprovechar el capital político de los primersos meses de gobierno para aprobar una enmienda constitucional al respecto, consignó O Globo.
"Me comprometí a no postularme a la reelección y es el Congreso el que definirá los criterios: si será un mandato de cuatro o de cinco años, si se aplicará solo al presidente o también a los gobernadores. En ese sentido, se respetará el proceso legislativo y la mayoría decidirá cuál es el camino que hay que seguir y la reforma política que hay que llevar a cabo", apuntó.
Ataques a Lula
Flávio Bolsonaro aprovechó su encuentro con la prensa para lanzar dardos contra su rival en el balotaje, que a los 80 años aspira a un cuarto mandato no consecutivo, y dijo que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) es el que es una "amenaza para la democracia". Durante la campaña, Lula repitió varias veces que "lo que está en juego en las próximas elecciones es la democracia o la barbarie", una disyuntiva que ya había planteado en 2022.
"Si no fuera porque me enfrento a estos fascistas, ellos ganarían la elección fácilmente; así que soy un obstáculo para ellos", dijo el jueves pasado en una entrevista con el podcast Flow, después de decidir no participar en el debate, que finalmente fue suspendido. "Mientras esté vivo, trabajaré para asegurarme de que el fascismo no regrese a este país", aseguró.
Bolsonaro dijo que al comprometerse a no aspirar a la reelección muestra que no está "compitiendio por el poder como lo hace el gobierno actual".
El candidato del PL fue además consultado por la propuesta del gobierno de Lula de reducir la jornada laboral. El proyecto, conocido como "fin de la escala 6x1", propone dos días de descanso remunerado por semana en lugar de uno y comenzó a ser debatido en el Senado esta semana, después de que en mayo fuera aprobado por la Cámara de Diputados.
El candidato del PL dijo que estaba a favor de que los trabajadores tengan más tiempo de descanso, pero evitó manifestar su apoyo a la propuesta tal como la defiende el gobierno y afirmó que el debate debe tomar en cuenta el empleo, los ingresos y el endeudamiento.
"Es obvio que estoy a favor de que el trabajador tenga tiempo libre, de que pueda almorzar con su familia, ir a la playa el fin de semana o viajar con su familia. Pero nada de eso servirá si todos están endeudados o desempleados", afirmó.