Los republicanos no llegan en la mejor posición a las elecciones de medio mandato de noviembre. El alto costo de vida, la guerra con Irán y los bajos índices de aprobación del presidente Donald Trump se suman a la tradicional pauta histórica que dicta que el partido que ocupa la Casa Blanca suele perder las midterms. Sin embargo, el Grand Old Party (GOP) vislumbra un rayo de esperanza para conservar la Cámara de Representantes a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.

El comité de campaña de los republicanos en la cámara baja se muestra cautelosamente optimista de que la frontera de aproximadamente 3.200 kilómetros entre ambos países pueda servirle al partido como un baluarte frente a eventuales derrotas en otros puntos del país. En ese terreno, los rojos trabajan para arrebatar tres distritos fronterizos en noviembre, al tiempo que buscan defender al menos dos más.

más Noticias

Las razones de su optimismo son variadas, desde un rediseño de distritos electorales que volvió el mapa de Texas más favorable para los republicanos y el reclutamiento de un grupo competitivo de aspirantes, hasta los mínimos históricos en cruces ilegales en la frontera registrados bajo la administración Trump y el sólido desempeño del mandatario entre los votantes latinos en 2024.

Los distritos fronterizos en juego

Estas midterms cuentan con menos distritos competitivos debido a la redistribución que realizaron varios estados durante el año. Esta situación convirtió los resultados en seis distritos fronterizos en un factor determinante para definir quién controlará la Cámara de Representantes durante los últimos dos años del mandato de Trump.

Los republicanos identificaron tres distritos fronterizos prioritarios donde creen que pueden llegar a arrebatarle el escaño a los demócratas. En el 2º Distrito Congresional de Nuevo México, Greg Cunningham buscará desbancar al representante demócrata Gabe Vásquez. Por otro lado, en el estado de Texas, la estrategia se centra en dos distritos históricamente disputados: Tano Tijerina desafiará al legislador Henry Cuellar en el 28º Distrito, mientras que Eric Flores hará lo propio frente a Vicente González en el 34º Distrito Congresional.

El presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes de Texas, Gene Wu, en una reunión de la Cámara en el Capitolio estatal para debatir un nuevo plan para rediseñar los mapas electorales del estado.

Por su parte, los demócratas ven en la franja sur una oportunidad clave para recuperar terreno y recortar la ventaja de la mayoría oficialista. El partido opositor apuesta por Bobby Pulido para enfrentar a la representante republicana Mónica De La Cruz en el 15º Distrito de Texas, y por JoAnna Mendoza en el 6º Distrito de Arizona, donde intentará destronar al legislador Juan Ciscomani.

A este mapa se suma una de las contiendas más inciertas de la región: el 23º Distrito Congresional de Texas, donde la demócrata Katy Padilla Stout y el republicano Brandon Herrera medirán fuerzas para quedarse con el escaño que deja vacante el representante Tony González.

El voto latino como factor clave

El rediseño del mapa electoral en Texas, impulsado por la mayoría republicana, apuntó directamente a desestabilizar a dos legisladores demócratas de larga trayectoria en la franja fronteriza, Henry Cuellar y Vicente González. La apuesta del partido descansa en la consolidación del voto hispano, un electorado donde ganó terreno en las últimas elecciones.

"Los hispanos representan uno de nuestros bloques más determinantes y los distritos con esa mayoría perfilan nuestras mejores oportunidades de crecimiento", afirmó el representante Richard Hudson, presidente del Comité Nacional Republicano del Congreso, a CNN.

El optimismo conservador encuentra sustento en los números de 2024, cuando Trump obtuvo el 46% del voto latino, un aumento con respecto al 32% de 2020, un cambio crucial que contribuyó a su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, la opinión pública latina a nivel nacional se volvió más negativa hacia él desde su regreso al cargo. En una encuesta de abril del Centro de Investigación Pew, el índice de aprobación de Trump entre los votantes latinos que lo apoyaron cayó 27 puntos porcentuales desde el inicio de su segundo mandato.

Los republicanos confían en la competitividad de sus candidatos y en el rechazo local a un eventual retorno a las políticas migratorias de la era Biden. Por su parte, los demócratas insisten en que el giro latino de 2024 fue un fenómeno puntual y no una alineación ideológica permanente, por lo que creen poder recuperar esos votos.

La frontera como eje de campaña

En estas elecciones hay temas que unen a los partidos por todo el país, pero al tratarse de elecciones legislativas y no de una contienda presidencial, lo más probable es que cada candidatura diseñe una campaña a medida, enfocada esencialmente en las demandas de sus votantes locales.

A nivel nacional, la estrategia de los republicanos apunta a concentrarse en la seguridad fronteriza, la estabilización de la inflación, los acuerdos impulsados por Trump con la industria farmacéutica para bajar el precio de los medicamentos y las medidas para abaratar el costo de la vivienda.

"El eje central de nuestra campaña es el cumplimiento de las promesas. Se trata de cumplir lo que prometió el presidente en 2024: hacer grande a Estados Unidos otra vez", afirmó Jaime Florez, director de Comunicaciones para Medios Hispanos del Partido Republicano, en diálogo con El Observador USA.

En los distritos fronterizos, el foco estará puesto de manera prioritaria en el control de la inmigración. "La crisis en la frontera fue el asunto más importante para los votantes en 2024. La gente estaba muy preocupada porque teníamos un límite completamente abierto. La administración Biden permitía el ingreso de personas sin verificar antecedentes criminales ni garantizar acceso a bienes básicos como el trabajo, vivienda, educación o salud, lo que agravó un problema migratorio que ya era complejo. El presidente le puso un freno a esa situación y cerró la frontera", enfatizó Florez.

Por su parte, el descontento económico y el aumento en el precio de los combustibles, agravados desde el inicio de la guerra con Irán, ya se perfilan como los ejes centrales de la campaña demócrata. Si bien la inflación general se mantuvo relativamente estable, el costo de varios productos de primera necesidad y de la gasolina sufrieron importantes aumentos.

El distrito 28 de Texas

El legislador tejano Henry Cuellar, uno de los blancos prioritarios del comité de campaña republicano, advirtió que la dinámica electoral de la frontera no siempre replica las tendencias nacionales.

Aunque fue una de las voces demócratas más severas contra la política migratoria de la administración Biden durante los picos de cruces irregulares, Cuellar sostiene que la cúpula conservadora parte de una premisa equivocada al asumir que la sintonía previa de Trump con el electorado hispano le garantizará un triunfo automático en las midterms, especialmente bajo un clima de malestar generalizado por el costo de vida.

Según el congresista, el debate migratorio tomó un giro adverso para el oficialismo. "Ya no hablamos de fronteras abiertas, sino de los excesos de ICE", señaló Cuellar, sugiriendo que la narrativa de seguridad perdió efectividad al desbordar sus propios límites. "Le dije a mis colegas republicanos: si Trump se hubiese limitado a cerrar la frontera y deportar a los delincuentes más peligrosos, la gente en el sur de Texas lo habría respaldado. Pero no se detuvo ahí", agregó.

En la contienda por el 28º Distrito de Texas, Cuellar se enfrentará al juez del condado de Webb, Tano Tijerina, el principal funcionario administrativo del condado que incluye Laredo, la base política tradicional del congresista. Tijerina abandonó el Partido Demócrata a fines de 2024 argumentando la "radicalización" de la cúpula nacional.

Tijerina respaldó las acciones militares contra Irán, aunque admitió la impopularidad del conflicto y confió en una pronta resolución diplomática por parte de la Casa Blanca. "A veces hay que dar un paso atrás para avanzar dos. Creo que eso es lo que intenta el presidente y la gente lo comprende", afirmó el aspirante.

El Comité Demócrata para el Congreso lanzó una campaña publicitaria digital la semana pasada dirigida a los votantes latinos del distrito TX-28. La secretaria de prensa hispana del DCCC, Bridget Gonzalez, se refirió a la contienda y sostuvo: "Lo último que buscan los votantes es otro títere republicano cobarde como Tano Tijerina, que solo busca su propio beneficio. Durante años, el congresista Cuellar ha brindado resultados concretos y ha defendido los intereses del sur de Texas, y la comunidad está lista para reelegirlo en noviembre".

Temas:

midterms republicanos Frontera demócratas Elecciones

seguí leyendo