Maine quedó en el centro de la escena política de Estados Unidos luego de que el candidato demócrata al Senado, Graham Platner, anunciara su retiro de la contienda. La decisión pone fin oficial a una campaña corta pero turbulenta, cuya disolución amenaza las aspiraciones de los demócratas de recuperar el control del Senado. El candidato progresista, que se perfilaba como un outsider recién llegado a la política, formalizó su renuncia después de enfrentar una sucesión de escándalos, que culminaron con una grave acusación de agresión sexual.
Maine es considerado un estado clave para el control del Senado. En el marco de unas elecciones de mitad de mandato de noviembre, marcadas por un gasto récord en todo el país, el Partido Demócrata había depositado sus esperanzas en Platner, confiando en su habilidad para unir a votantes independientes y progresistas bajo un discurso fuertemente antisistema. Ahora, los demócratas de Maine buscan un nuevo candidato que pueda desbancar a la senadora republicana Susan Collins.
Graham Platner junto a Bernie Sanders.
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El surgimiento del candidato outsider
Los primeros días de la campaña de Platner, que había anunciado su candidatura en agosto del año pasado, estuvieron marcados por una inusual ola de entusiasmo popular. El candidato recorrió el estado participando en asambleas ciudadanas y sumó el respaldo clave de los principales referentes del ala progresista del partido, entre ellos los senadores Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Ruben Gallego.
Platner, un criador de ostras y veterano de la Infantería de Marina, baso su campaña en la premisa de que la clase trabajadora de Maine había sido abandonada por el sistema, que la atención médica era inaccesible y que los jóvenes no podían comprar casas.
Él dijo que logró salir adelante únicamente gracias a las pensiones para veteranos que recibe por haber sido herido en combate en repetidas ocasiones. Su crítica al establishment político reflejaba el sentimiento anti-Washington y el desencanto de muchos demócratas hacia la cúpula de su propio partido.
Una campaña envuelta en polémicas
Desde el inicio, su campaña se vio empañada por los escándalos. Salieron a la luz publicaciones en Reddit realizadas entre 2013 y 2021 en las que, entre otras expresiones, calificaba de "estúpidos" y "racistas" a los estadounidenses blancos de zonas rurales, cuestionaba por qué "los negros no dejaban propina" y afirmaba que las sobrevivientes de agresiones sexuales debían "asumir cierta responsabilidad... y no dejarse llevar tanto por la violencia". Si bien Platner se disculpó públicamente, argumentó que los posteos eran secuelas de un trastorno de estrés postraumático grave derivado de su experiencia en combate.
Poco después, para adelantarse a posibles filtraciones, él mismo sacó a la luz un tatuaje oculto de una calavera con tibias cruzadas que guardaba similitudes con la Totenkopf, el distintivo utilizado por las SS nazis. Platner alegó que se lo había hecho durante una noche de borrachera con sus compañeros militares en Croacia hace 18 años y que desconocía su significado. "No soy un nazi encubierto", aseguró en declaraciones al podcast Pod Save America.
Pero dentro de su campaña comenzaron a aparecer fisuras. En octubre, la directora política de Platner, Genevieve McDonald, y su director financiero abandonaron el equipo. Este último, Ronald Holmes III, afirmó que sus "estándares profesionales" ya no estaban "completamente alineados con los de la campaña". McDonald declaró que la negativa de Platner a revelar el alcance de sus publicaciones en Reddit fue la causa de su partida e incluso llegó a cuestionar si Platner realmente desconocía el significado de su tatuaje.
A pesar de las polémicas, en junio ganó las primarias demócratas con el 72% de los votos, derrotando a la gobernadora del estado, Janet Mills, quien suspendió su campaña en abril pero permaneció en la boleta electoral, y a David Costello, quien quedó en tercer lugar.
El retiro de los apoyos
La campaña colapsó definitivamente la semana pasada, cuando el medio Politico informó que Jenny Racicot, una residente de Maine de 41 años que anteriormente había tenido una relación con Platner, lo acusó de obligarla a tener relaciones sexuales a finales de 2021 a pesar de sus repetidas objeciones. Platner negó las acusaciones.
El apoyo institucional se desmoronó rápidamente. Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado estadounidense, y Kirsten Gillibrand, presidenta del comité de campaña del partido en el Senado, pidieron la retirada de Platner y afirmaron que el comité no financiaría su campaña si permanecía en la papeleta electoral.
La dirección del partido estatal de Maine también le insistió que renuncie. Figuras del progresismo demócrata que lo habían apoyado como Warren, Gallego y el representante de California, Ro Khanna, retiraron su apoyo. Zohran Mamdani, alcalde de la ciudad de Nueva York, también instó a Platner a suspender su campaña, calificándola como la "única respuesta apropiada".
Sanders, uno de sus partidarios más antiguos e influyentes, fue uno de los últimos en pedirle que se retirara de la carrera. "He hablado con Graham Platner sobre la mejor manera de avanzar para Maine. Ante estas graves acusaciones, le he recomendado que renuncie a su cargo", declaró en un comunicado el martes pasado.
Más tarde ese mismo día, The Washington Post informó que una exnovia alegó que Platner se quitó los preservativos sin su consentimiento durante las relaciones sexuales en al menos seis ocasiones. Lyndsey Fifield declaró al Post que le advirtió repetidamente a Platner que debía usar condones porque ella no usaba anticonceptivos, pero sostuvo que él se los quitaba.
Desde el equipo de campaña de Platner rechazaron las acusaciones y, para desacreditar la denuncia, apelaron al historial de Fifield dentro de la política republicana, diciendo que las denuncias tenían "motivaciones políticas".
La salida
El viernes por la tarde, Platner anunció finalmente su salida de la contienda. Su equipo de campaña publicó en X una copia de la carta enviada al secretario de Estado de Maine, en la cual el ahora excandidato afirmaba que los ciudadanos que lo habían postulado "votaron por un nuevo tipo de política" que "representa a la gente de a pie, no a multimillonarios, oligarcas ni a la clase política tradicional".
"Puede que mi nombre no esté en la boleta, pero esta boleta le pertenece a la gente de Maine. Por eso, por favor, consideren esto como mi renuncia oficial a la carrera por este puesto", dijo y concluyó la carta con: "Que se joda el ICE. Palestina libre. ¡Arriba los corazones!".
Cómo sigue la carrera en Maine
El Partido Demócrata de Maine anunció el viernes que celebrará una convención extraordinaria el 25 de julio para elegir al reemplazante de Platner de cara a los comicios de noviembre. Si bien la legislación estatal contempla una cláusula que permite sustituir al candidato antes de las elecciones generales, el nuevo nombramiento debe oficializarse a más tardar el 27 de julio.
El presidente del Partido Demócrata de Maine, Charlie Dingman, declaró que los delegados que representan a los 16 condados de Maine elegirán a alguien "que tenga la energía, las ideas y el apoyo popular" para derrotar a Collins.
“Nuestro mensaje a los habitantes de Maine es el siguiente: si bien estas circunstancias no tienen precedentes y el desafío es enorme, su partido estatal está preparado y capacitado para afrontar este desafío”, dijo Dingman.
Se prevé que la contienda cuente con la participación de aproximadamente 600 delegados , entre ellos 500 personas elegidas de los partidos de los condados y 100 miembros del comité estatal.
Varios demócratas anunciaron su candidatura a la nominación al Senado. Entre ellos se encuentran tres candidatos que perdieron las primarias de junio para la nominación a gobernador: Nirav Shah, exdirector del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Maine; Shenna Bellows, secretaria de Estado; y Troy Jackson, expresidente del Senado de Maine.