La tregua en el Medio Oriente luce cada vez más débil. Por segundo día consecutivo, Estados Unidos lanzó una oleada de ataques contra Irán, horas después de que Baréin, Kuwait y Jordania —países que albergan tropas estadounidenses— fueran blanco de fuego iraní.
La ofensiva se produce tras el derribo, el lunes, de un helicóptero Apache de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, acción que el presidente Donald Trump atribuyó directamente a Teherán.
El Comando Central de Estados Unidos informó en redes sociales que el ejército golpeaba “múltiples objetivos en Irán” en respuesta a lo que calificó como “agresión injustificada y continua”. En paralelo, medios iraníes reportaron explosiones en Bandar Abbas, Sirik y Minab, en el sur del país, y aseguraron que sus defensas aéreas estaban enfrentándose a cazas norteamericanos.
El mensaje estadounidense no especificó el objetivo del ataque pero el portal de noticias Axios afirmó que incluyeron sistemas de defensa antiaérea, radares y unidades de mando y control de drones, citando a un alto funcionario.
Miembros del gobierno iraní dijeron que los ataques de estados Unidos destruyeron dos depósitos de almacenamiento con una capacidad conjunta de 2.500 metros cúbicos. Los tanques abastecían de agua a los habitantes de la ciudad de Kuhestak y a diez aldeas vecinas en el distrito de Bemani.
En febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán con el objetivo de desmantelar por completo su capacidad de fabricar armas nucleares. Teherán respondió con oleadas de misiles balísticos y drones dirigidos contra Israel y contra aliados de Washington en el Golfo Pérsico.
Desde entonces, las operaciones militares permanecen oficialmente en pausa bajo el alto el fuego que entró en vigor el 7 de abril y que fue prorrogado, aunque su continuidad está en entredicho.
Ataque a Irán - Teherán - 28-2-26 - AP
Ataque a Irán en febrero de este año
AP
El conflicto en Medio Oriente mantiene repercusiones globales. Washington sostiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes para golpear su economía y limitar los recursos con que financia la guerra. En respuesta, Teherán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, la ruta marítima por donde circulaba una quinta parte del petróleo que abastece al mercado mundial.
El barril de crudo Brent, el referente internacional, se mantiene por encima de los 93 dólares por barril, un alza de más del 25% desde el inicio de la guerra.
El Ejército de Irán reiteró tras el ataque de Estados Unidos el cierre del estrecho de Ormuz "por completo" a todo tipo de embarcaciones.
"El estrecho de Ormuz ha sido cerrado por completo a todo tipo de embarcaciones, incluyendo barcos comerciales", expresó el Cuartel General Central Jatam al Anbiya en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
Negociar con bombas
Donald Trump busca cerrar un acuerdo definitivo con los negociadores iraníes para poner fin a la guerra. Sin embargo, las conversaciones siguen empantanadas y no han producido un pacto concreto.
Trump ya había advertido a Teherán en la mañana del martes que “tendrán que pagar un precio” y acusó a los líderes iraníes de tomarse “demasiado tiempo para negociar”. Horas más tarde, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, reforzó el tono al visitar el cuartel general del Mando Central en Tampa: “Si necesitamos negociar con bombas, negociaremos con bombas. Y somos muy buenos en eso. Nadie mejor en el mundo”.
El enviado de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, dijo que “Irán nunca ha negociado bajo amenazas y presión, y nunca se someterá a la presión ni a cuestionamientos”.
Secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, en una reunión con altos mandos militares en la base del Cuerpo de Marines en Quantico. AP
El tablero
Lo que se discute en la mesa es un acuerdo que limite de forma severa el programa nuclear iraní, con una moratoria de al menos diez años sobre el enriquecimiento de uranio, a cambio de alivio económico. Irán se niega a renunciar al uranio y exige el levantamiento de sanciones.
La secuencia es un punto crítico. Irán quiere primero levantar sanciones y descongelar activos en el extranjero antes de negociar límites a su programa nuclear. Washington, en cambio, busca que Teherán reduzca parte de su actividad atómica en un acuerdo marco inicial, lo que facilitaría vender políticamente el pacto y abriría el camino a un acuerdo final más difícil de concretar.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, condenó los ataques estadounidenses, los cuales calificó como una violación de la soberanía iraní. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, apuntó en comentarios televisados que, a la luz de los nuevos ataques, Irán revisaría su postura sobre las negociaciones para poner fin a la guerra.