Un estudio realizado con datos de más de 500 agencias de todo el país expuso la disminución, tras los picos registrados en la época de la pandemia del Covid-19. Sin embargo, varios analistas han señalado que esta mejora podría estancarse el próximo año.
Pese a las versiones sobre un nuevo fervor religioso, particularmente entre varones jóvenes que se acercan al catolicismo, las estadísticas del Pew Research Center ofrecen otro panorama. Si bien la caída de la fe en el país se estabilizó, la juventud actual es menos devota que la de hace diez años, y el cristianismo continúa perdiendo terreno.