Caída récord de homicidios en EEUU en 2025: a qué se debe y por qué los expertos advierten que podría ser algo pasajero
Un estudio realizado con datos de más de 500 agencias de todo el país expuso la disminución, tras los picos registrados en la época de la pandemia del Covid-19. Sin embargo, varios analistas han señalado que esta mejora podría estancarse el próximo año.
Estados Unidos se encamina a finalizar 2025 con el mayor descenso anual de asesinatos jamás registrado. Los homicidios registraron una baja de casi el 20% en comparación con el año pasado, según Jeff Asher, un experto en estadísticas delictivas, que se basó en el Índice de Delitos en Tiempo Real, que toma datos de 570 agencias de seguridad y orden en todo el país,
La cifra corresponde al período que abarca desde comienzos del año hasta octubre, los datos más recientes que están disponibles, dado que el FBI no publicará los balances de los últimos dos meses hasta entrado 2026.
En línea con ello, otros indicadores de violencia expusieron bajas en todo el país, como el robo de vehículos motorizados, en un 23,2%; las agresiones con agravantes, en un 7,5%; y los robos, en un 18,3%.
Varios indicadores de violencia registraron bajas en EEUU en 2025.
AP
The Associated Press y USA Today también elaboraron un informe en conjunto con la Universidad Northeastern, que destacó una baja del 24% de los asesinatos en masa en 2025, que se sumó a la del 20% registrada en 2024. En concreto, se tradujo a 17 de estos episodios violentos en el país.
John Roman, director del Centro de Seguridad Pública y Justicia de la Universidad de Chicago, destacó en diálogo con NPR que "es el mejor año en delincuencia que he visto en 27 años en el sector".
Casos puntuales
Dentro de esta tendencia nacional, algunos casos puntuales destacaron dentro del mapa de Estados Unidos.
La mayor caída en homicidios se vio en Birmingham, Alabama, donde la mejora fue del 49%, según reportó Axios en base a datos del estudio.
Asimismo, Asher hizo énfasis en el caso de Albuquerque, Nuevo México, una de las 10 ciudades con mayores tasas de homicidios per cápita donde, sin embargo, la tasa dismininuyó un 32,3%. En esa misma línea, Baltimore expuso una baja del 30,9%, mientras que Chicago y Washington D.C lo hicieron en casi el 28% y Atlanta en un 26,2%.
Guardia Nacional en Washington 2b- AFP
Oficiales de la Guardia Nacional en Washington D.C.
AFP
Las ciudades de Nueva York y Memphis, en Tennessee, también lograron reducir las tasas de muertes violentas en casi el 20% y apenas por detrás estuvo Los Ángeles, con 19%.
Por el contrario, otras zonas destacaron por ser excepciones a la tendencia, como el condado de Johnston, en Carolina del Norte, o Gilbert, en Arizona, donde el Índice registró aumentos del 600%.
Política y seguridad
Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump se hizo eco de este problema en algunas importantes ciudades del país y anunció medidas para contrarrestarlo.
En el caso de Chicago, el mandatario la describió tiempo atrás como "la ciudad más peligrosa del mundo", mientras que denunció que la propia capital, Washington D.C, había sido "invadida por pandillas violentas" y, por tanto, ordenó eldespliegue de la Guardia Nacional en las calles.
De todas formas, Axios destacó que no existen pruebas concretas que vinculen estas medidas con las disminuciones, ya que se trata de tasas que llevan a la baja desde 2021, según los datos estadísticos.
Posibles causas
Según investigadores consultados por NPR, la principal causa detrás de la baja responde a un reajuste de la sociedad tras un pico derivado de la era del Covid-19.
Adam Gelb, presidente del Consejo de Justicia Penal, señaló que tras varios años Estados Unidos finalmente había superado los efectos de la pandemia -pérdida de empleos, carencia de servicios gubernamentales y de salud mental, interrupciones en tratamientos-- y el alza en las tasas de homicidios que este período dejó.
"La pandemia generó una amplia gama de tensiones -económicas, financieras y psicológicas- (...) sumado a una menor presencia de policías en las calles", dijo, resaltando la importancia de muchos programas sociales, de prevención y de seguridad ciudadana.
Homeless en Florida - AFP.webp
EEUU finalmente estaría dejando atrás muchos de los efectos de la pandemia.
AFP
De hecho, Roman señaló que la violencia bien podría considerarse una epidemia en la que una alta tasa de delitos deriva en mayores caos y viceversa, tal como ocurre con la diseminación de virus infecciosos: "Si las epidemias provocan una espiral ascendente, deberían crear círculos virtuosos a la baja, y cuantos menos delitos graves haya, más recursos tendrán las fuerzas del orden para investigar cada delito".
¿Un triunfo transitorio?
De todas formas, James Alan Fox fue poco optimista al ver estas cifras, ya que, según él, pese a este importante descenso, es probable que se trate tan solo de una "regresión a la media" y los niveles de delincuencia se estanquen una vez regresen al promedio de 2018/2019.
"¿Veremos un descenso en 2026? No lo apostaría. Sir Isaac Newton nunca estudió la delincuencia, pero decía:' Lo que sube, baja'. Y lo que baja, también debe volver a subir", dijo el criminólogo de la Universidad de Northeastern a la agencia AP.
"El año 2025 se ve muy bien en el contexto histórico, pero no podemos fingir que eso significa que el problema ha desaparecido para siempre", sumó por su parte James Densley, profesor de la Universidad Estatal Metropolitana de Minnesota.
La violencia política no cesa
Acto de Turning Point en homenaje a Charlie Kirk - AP
Acto de Turning Point en homenaje a Charlie Kirk en una universidad de Utah.
Este año que termina dejó nuevamente una ola de crímenes motivados por razones políticas y la creciente polarización en la sociedad, sumados a un pesimismo generalizado y una sensación de insatisfacción generalizada. Esto derivó en cerca de 150 ataques con motivaciones políticas solo en los primeros seis meses del año, según la BBC, una cifra que duplica las estimaciones de 2024.
El activista conservador Charlie Kirk fue una de las caras visibles de esta violencia, tras ser asesinado a tiros el 10 de septiembre. Sin embargo, su caso fue antecedido también por un episodio contra el senador demócrata John Hoffman, quien junto a su esposa resultó herido en esa misma jornada, o el caso del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, cuya casa fue incendiada por un hombre armado en abril. Afortunadamente, toda la familia logró ponerse a salvo a tiempo y no se registraron heridos.