El fenómeno de El Niño 2026-2027 podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia finales de este año, según las últimas proyecciones de los modelos climáticos analizadas por la agencia meteorológica brasileña Metsul.

De acuerdo con un informe publicado este lunes 12 de octubre por la agencia meteorológica, existe una coincidencia entre los modelos en que el punto máximo del fenómeno se producirá entre noviembre y diciembre, antes de comenzar una disminución gradual de su intensidad durante los primeros meses de 2027.

más Noticias

Las proyecciones indican que el calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial podría alcanzar valores cercanos a 4 °C por encima de lo normal, una anomalía que, de confirmarse, convertiría al episodio en el más intenso registrado en al menos 150 años.

¿Cuándo alcanzará El Niño su máxima intensidad?

Según Metsul, prácticamente todos los modelos climáticos sitúan el pico del actual episodio de El Niño en noviembre o diciembre de 2026.

Este comportamiento coincide con la evolución habitual del fenómeno, que históricamente suele alcanzar su mayor intensidad hacia finales de año.

De hecho, el nombre El Niño está vinculado a la Navidad, ya que fue utilizado originalmente por pescadores peruanos para describir el calentamiento de las aguas del Pacífico durante esa época.

La agencia brasileña recordó que los episodios más intensos registrados en las últimas décadas también alcanzaron sus valores máximos entre noviembre y diciembre.

En el evento de 1982-1983, el pico se produjo durante la semana del 29 de diciembre, mientras que en 1997-1998 ocurrió en la semana del 17 de diciembre.

Por su parte, los episodios de 2015-2016 y 2023-2024 alcanzaron sus máximos durante noviembre.

El Niño 2026-2027 podría superar todos los récords históricos

Uno de los aspectos más destacados del informe de Metsul es la magnitud del calentamiento previsto en la denominada región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central y oriental y utilizada como referencia para medir la intensidad del fenómeno.

Según los datos citados por la agencia, la anomalía de temperatura superficial del mar alcanza actualmente los +3,3 °C, por encima del récord de +3 °C registrado en 2015.

Sin embargo, las proyecciones sugieren que el calentamiento podría intensificarse todavía más durante los próximos meses.

La mediana de los modelos climáticos apunta a valores cercanos a +4 °C hacia finales de 2026, según el Índice Oceánico Niño (ONI).

De concretarse ese escenario, el fenómeno superaría ampliamente el umbral de +2 °C, utilizado informalmente para caracterizar los episodios conocidos como Super El Niño.

Además, el calentamiento sería aproximadamente 1 °C superior al mayor valor histórico citado por Metsul, lo que colocaría al evento de 2026-2027 como el más intenso en al menos un siglo y medio.

¿Por qué El Niño se intensifica hacia finales de año?

Metsul explicó que el fortalecimiento del fenómeno durante el segundo semestre está relacionado con varios procesos atmosféricos y oceánicos.

Uno de los principales es el debilitamiento de los vientos alisios, que normalmente soplan de este a oeste sobre el Pacífico ecuatorial y empujan las aguas superficiales cálidas hacia Indonesia y Australia.

Cuando estos vientos pierden intensidad, las aguas cálidas pueden desplazarse hacia el Pacífico central y oriental, aumentando las temperaturas de la superficie del océano.

A esto se suma la redistribución del calor acumulado en las aguas oceánicas y los cambios en las corrientes marinas, que favorecen la expansión del calentamiento hacia el este.

Este proceso puede extenderse durante varios meses y provocar que las anomalías de temperatura continúen aumentando incluso después de iniciado el fenómeno.

¿Un El Niño más intenso significa más lluvias y tormentas en Uruguay?

Metsul advirtió que la intensidad de El Niño no determina de manera proporcional la magnitud de sus efectos sobre el clima.

Esto significa que un episodio con temperaturas oceánicas excepcionalmente elevadas no necesariamente provocará lluvias, tormentas o temperaturas más extremas en todas las regiones.

La agencia explicó que cada episodio presenta características particulares, condicionadas por la ubicación de las aguas más cálidas, la circulación atmosférica, los vientos y las temperaturas de otros océanos.

Como ejemplo, señaló que el actual episodio de 2026 es considerablemente más intenso que el de 2023, pero hasta el momento ha provocado menos precipitaciones en Rio Grande do Sul que las registradas tres años atrás.

En cambio, en São Paulo las consecuencias han sido diferentes: mientras que el episodio de 2023 estuvo asociado a importantes olas de calor, el fenómeno actual ha generado lluvias excesivas e inundaciones.

Por lo tanto, aunque los modelos anticipan un El Niño de intensidad potencialmente récord para finales de 2026, sus consecuencias específicas sobre Uruguay y el resto de la región dependerán de la interacción con otros factores atmosféricos y oceánicos.

Temas:

El Niño Metsul Clima

Seguí leyendo