ver más

El salón de actos de la Torre Ejecutivo fue este martes escenario de las disputas históricas por la formación docente en Uruguay. Las autoridades del gobierno celebraron que el país cuente con los primeros 2.233 maestros y profesores con grado universitario de su titulación. El representante de la oposición en el Instituto de Evaluación advirtió por el impacto en la elección de horas, mientras que la consejera docente de Formación en Educación protestó con un pañuelo blanco y letras negras: exigió una universidad específica y “no una prueba sin investigación ni extensión”.

La puja lleva casi un siglo. Los historiadores de la educación uruguaya suelen situar el punto álgido cuando la enseñanza secundaria (por entonces preparatoria) se divorció de la universidad (contrario a la intención del rector Carlos Vaz Ferreira). Eso llevó a que pocos años después surgiera un instituto —separado de la universidad y sin reconocimiento universitario— que formase a los profesores del liceo. Y tras décadas de generaciones de titulados, en Uruguay ser maestro o profesor no equivale a una licenciatura (salvo que se haya estudiado otra carrera en simultáneo o a posteriori).

La ley de urgente consideración, que aprobó la actual administración, dio un paso para que el Ministerio de Educación y Cultura reconociese el valor universitario de los titulados de formación docente, siempre y cuando salvasen una prueba de acreditación.

Se anotaron 5.144 aspirantes que estaban habilitados (de algo más de 37.000 que tienen título de formación docente). De ellos, 3.699 rindieron al menos una prueba (los maestros de inicial y de escuela debían aprobar cuatro y los de liceo o UTU una más). Y de ello, seis de cada diez aprobó.

El director nacional de Educación, Gonzalo Baroni, reconoció que hubo una merma entre los inscriptos y quienes finalmente rindieron la prueba “por falta de tiempo de preparación”. Los exámenes fueron muy próximos al cierre del año lectivo. Pero, dijo, el resultado de aprobación de quienes sí rindieron “superó las expectativas” y se ubicó varios puntos porcentuales por encima de otras experiencias de la región.

Cuando se analizan las áreas examinadas, se acercó al 80%. En ese sentido, la producción escrita y organización textual fue lo que más les costó a los docentes. Casi la quinta parte no aprobó esta prueba, y, según la directora técnica del Ineed, Carmen Haretche, “este resultado da para pensar que algo está pasando”.

En educación media, los profesores de inglés fueron los que obtuvieron mejor porcentaje de aprobación. La mayoría de ellos, supo El Observador en base a datos de quienes participaron, tenía estudios por fuera de la formación docente de la ANEP. En cambio, en Geografía solo salvó un tercio de los participantes.

¿Y ahora qué?

Pablo Caggiani, representante del Frente Amplio en el Ineed, advirtió que estos docentes cuyos títulos ahora tienen carácter universitario, podrán pedir ahora integrar las primeras listas de elección de horas, como sucede con quienes tienen maestrías o doctorados. Eso supone un cambio en el orden que el estatuto docente tendrá que zanjar en algún momento.

La representación de docentes en Formación en Educación, por su parte, exigió que se forme una universidad de la educación, donde exista la investigación y extensión. Esa iniciativa lleva varias administraciones trancada porque el Parlamento no llega a un acuerdo sobre la manera en que debería gobernarse dicha institución.

Baroni, en cambio, dice que el problema no es la gobernanza (él integró el cogobierno de la Udelar en Economía), sino cómo cortar la endogamia a la que asiste Uruguay. La mayoría de carreras pueden cursarse en universidades, sin que sea una institución específica. Un médico estudia Medicina en cualquier universidad que la dicte y tenga la acreditación a esos efectos, pero no existe una universidad de medicina. Tampoco de ingeniería o psicología. ¿Por qué sí en educación?

Entonces, el problema vuelve a Vaz Ferreira versus Grompone y el divorcio de hace casi un siglo.

Temas:

Universitario Uruguay LUC

Seguí leyendo