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Si bien aparece como una figura de renovación dentro del Frente Líber Seregni, y hay quienes piensan en él para acompañar a Tabaré Vázquez en una fórmula presidencial, el intendente de Maldonado, Óscar De los Santos, afirma que no piensa en esa posibilidad. En entrevista con El Observador, el jefe comunal hizo un repaso de su gestión, habló sobre el futuro de algunos planes claves y opinó sobre la relación entre el MPP y el astorismo.

La última encuesta marca una caída de aprobación de su gestión y de varias áreas de la administración municipal. ¿Qué le pidió a sus directores?

A fines de febrero los cuatro gabinetes tienen que presentar los cronogramas de obras, licitaciones y servicios. Estamos tomando medidas de seguimiento más estrictas. La opinión pública manifiesta datos de la realidad que nosotros también constatamos. La primera responsabilidad la tengo que asumir yo en términos de eficiencia y después tomar medidas de control y ejecución de los programas.

La intendencia reconoce que en el último año se ejecutaron $ 400 millones menos de lo que estaba presupuestado para obras. ¿Por qué hay atraso en los calendarios previstos?

Hay licitaciones que se complejizaron porque había proyectos atractivos donde hubo puja entre empresas e interposición de recursos. Eso dilata la toma de decisiones.

También hubo proyectos donde no se presentaron empresas y los cambios en el clima durante la primavera también fueron una complicación. Estoy seguro de que vamos a revertir la opinión negativa en este primer semestre porque los mecanismos están en marcha.

¿Qué cambios se van a hacer para que existan interesados en la construcción del Centro de Convenciones y la licitación no vuelva a fracasar?

Fue el segundo intento que se frustró. Se dispuso invertir U$S 25 millones por parte del Estado y el gobierno departamental en la obra civil y atamos la construcción a la gestión para asegurarnos que habría gestores, pero tampoco logramos que algún privado apareciera. Ahora acordamos separar la gestión de la construcción. Se va a hacer en paralelo y en el primer semestre esperemos definir qué construcción se hace y cuál es la empresa gestora.

Para el 8 de julio tenemos que tener definidas las adjudicaciones y las condiciones en que se va a gestionar.

Si el gestor hace un paquete de negocio, como construir un hotel en otro lugar, o si pide un subsidio para los primeros años mientras el mercado se fortalece, estamos dispuestos a considerarlo para que haya una gestión de primer nivel.

La idea es convocar a las empresas que precalificaron y establecer los criterios. Habían precalificado unas 12 empresas.

¿Qué tipo de cambios son necesarios para contemplar el desarrollo inmobiliario que va de la mano con el puerto de yates en Piedras del Chileno?

En síntesis, lo que estamos haciendo entre Punta Ballena y Laguna del Diario es establecer las mismas condiciones de construcción que en la (playa) Mansa, incrementando el volumen en un 20% para la zona de influencia del puerto respecto al resto del territorio.

Si miro desde frente a la isla de Gorriti, donde comienzan los edificios de cuatro pisos, esa zona la extiendo hasta Punta Ballena que es una zona que está deprimida.

Es como si agarrara varias casas que tienen derecho a construirse individualmente, las incorporo en un solo predio, incremento el volumen de construcción y me permite liberar el resto del territorio.

¿Cuándo aspira a que se apruebe la modificación?

Es una modificación de menor envergadura que el eje Aparicio Saravia y estamos trabajando con los coordinadores de bancada de los partidos para ver si en marzo se puede aprobar. Veremos cuál es la voluntad política.

El Frente Amplio tiene mayoría para sacarlo –17 ediles en 31–, pero en estos temas de manejo de territorio tratamos de construir consensos amplios. Hemos tenido votaciones que superan los 21 votos y esa estrategia es la que queremos incorporar.

Su nombre es visto en el Frente Líber Seregni como una carta para conformar la fórmula junto a Tabaré Vázquez en las elecciones de 2014. ¿Se ha planteado esa posibilidad?

No. Para la vicepresidencia debemos agarrar por otro lado; no es por el mío. El Frente Amplio debe consultar con él las características del vicepresidente o la vicepresidenta. No cabe duda que Tabaré construye sus confianzas y sus relaciones con otros compañeros. Lo tenemos que hacer sentir cómodo.

Se lo pregunto porque usted aparece como una figura de renovación en el sector.

Lo que tenemos que generar es una estructura política que permita superar el proceso de liderazgo que tenemos hoy. Le hemos sacado el máximo jugo. Por suerte existen Tabaré, Mujica y Astori, porque si no los líos serían enormes.

Espero que bajo ese paraguas se pueda construir un Frente Amplio que tenga herramientas para resolver los conflictos que se generen y construir nuevas formas de liderazgo.

Me preocupa más pensar en los liderazgos en términos de perspectiva de los que hoy tienen 30 o 40 años, porque parece que los sucesores de las figuras tienen que ser los de 50 o más años y en 15 estamos de vuelta en la misma situación.

Espero que la discusión por la renovación no pase por la voluntad de alguna generación que tiene 50 años para competir por suplir a los de ahora. Hay que mirar más para atrás en las generaciones.

¿Cómo percibe usted los encontronazos entre el MPP y el astorismo por prevalecer en algunas áreas estratégicas de gobierno, como la economía?

Más allá de algunos chisporroteos, el equilibrio entre las dos fuerzas ha asegurado la gobernabilidad.

En los aspectos vinculados a la distribución de la riqueza hay compañeros que consideran que se puede acelerar por medio de algunas medidas, como gravar la propiedad.

Se necesita generar un debate de la izquierda hacia adentro sobre la política económica. Hay que generar una etapa superior de debate para asegurar que lo que se plantea se pueda sostener en el tiempo.

Mi preocupación no es que se grave o no la renta de las empresas; es saber cuáles son las herramientas más eficientes para redistribuir riqueza.

¿Qué evaluación hace sobre la temporada de verano?

Para las previsiones que había, es superior a lo que se esperaba. Hay lugares de la región donde están más complicados que nosotros.

Los niveles de fidelidad del argentino siguen siendo altos, por ejemplo si uno mira los aportes de contribución inmobiliaria.
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