"Al rematador le falta mercado porque capacidad le sobra”
La realidad del mercado actual, las tasaciones, ventas, subastas y la figura del rematador en Uruguay son temas que Assad Hajjoul analizó a modo de balance en este primer semestre del año
El rematador Assad Hajjoul es uno de los profesionales con más experiencia y trayectoria en el país en materia de remates y tasaciones. El mercado de propiedades, los valores y las proyecciones para el resto de la temporada son algunos de los diversos temas que habló en entrevista con El Observador.
¿Cómo es su realidad y la de su estudio en este primer semestre de 2015?
Nosotros tenemos un año que está siendo relativamente bueno. Relativamente para cómo está el mercado, pero que está apoyado en mucho trabajo que se hizo el año pasado y que está viendo sus frutos este año. Muchos remates judiciales cuyo proceso empezó en lo que es la vía de apremio el año pasado, entraron en la recta final en los primeros meses de 2015. El resto del año va a depender mucho de lo que ocurra con el conflicto judicial y las vicisitudes del mercado.
¿De qué forma calificaría la evolución que ha tenido su estudio en estos últimos tres o cuatro años?
Venimos desde el inicio en crecimiento y prácticamente no hemos tenido altibajos. Los últimos tres o cuatro años han sido de meseta, en lo que hemos mantenido la cantidad de remates y la cantidad de trabajo, lo cual no es poco teniendo en cuenta la realidad del resto del mercado. Si uno se compara contra uno mismo año a año, estamos en una meseta que no se mueve en cantidad de remates. En materia de valores, ahí sí, hay altibajos porque depende del tipo de bienes que lleguen a subasta.
¿Cómo observa hoy la figura del rematador?
Creo que el rematador es, hoy día, un protagonista en el mercado que ha dejado de ser un desconocido para la mayoría de la gente. Hemos crecido a través del profesionalismo que le inyectamos a la profesión. Contamos sin ningún lugar a dudas con un papel protagónico y eso ha colaborado a que el mercado se profesionalice, se eduque. En segundo lugar, si uno tiene la decisión de comprar, lo que puede hacer es pedirle a su profesional que lo asesore. Pasa lo mismo con la tasaciones, aunque ahí tenemos un debe muy grande en el mercado uruguayo.
¿En materia de tasación, al uruguayo le falta educación e información?
Creo que al uruguayo le falta valoración. Obviamente tasan los bancos para las hipotecas pero el mercado en sí no sale a averiguar. Si bien ha cambiado, uno nota un aumento en la demanda, pero desde ya que no está arraigado en el uruguayo todavía el valor de la tasación.
¿En los últimos 10 años, el trabajo del rematador ha sido valorado y respetado?
Sí, porque ha habido un mayor profesionalismo y protagonismo de la profesión. Concentramos una cantidad de información importante y manejada adecuadamente esa información, que es muy útil para el mercado. Somos conocedores de mercado. Hoy la información de mercado la tiene un rematador mejor que nadie, pero no por las propiedades que remata nada más, sino por todo el contexto que se da y por toda la investigación que tiene que hacer en las propiedades o en las tasaciones.
¿Qué obstáculos puede tener hoy la labor del rematador?
En materia de remates el mercado este año está en el 50% del año pasado, esto en actividad. Eso tiene dos componentes. Uno es la propia falta de actividad judicial. El otro problema que tenemos, que no depende de nosotros, es que hay un conflicto judicial y registral, que se viene arrastrando desde 2014. En este momento, nos está afectando directamente. Todos esperan y tienen la esperanza de que en mayo se solucione el conflicto.
Si no se solucionara en el correr del año, creo tranquilamente que este año puede ser el peor de los últimos diez años y uno de los peores años de la historia de los remates judiciales de Uruguay.
¿Si se soluciona, podríamos tener en el segundo semestre del año un período similar a 2014?
Sí. Probablemente lo que ocurra si eso fuera así es que finalicemos 2015 con una cantidad de remates similar al 2014, con una actividad más o menos similar.
¿Cree que hay buenas propiedades para rematar hoy, en comparación a años anteriores?
Hoy todavía, si bien se encuentran oportunidades, es muy raro encontrar la cantidad de ofertas que había años anteriores. Buenos negocios siempre aparecen.
De acuerdo a su experiencia, ¿qué momento atraviesan las ventas y alquileres en el mercado actual?
Hay poca oferta de bienes, si bien ha aumentado, y por primera vez en mucho tiempo. El mercado inmobiliario fue un mercado que vino en alza en materia de actividad también en los últimos 10 años. Yo creo que hay un parate en la actividad inmobiliaria que está dado básicamente porque hay poca expectativa. Los propietarios no quieren bajar sus precios porque piensan que los valores pueden seguir subiendo.
Del lado de la demanda, los compradores piensan que llegamos a un estado en el que los precios tendrían que haber comenzado a bajar. No hay equilibrio. En alquileres hay un mercado importante porque hay una franja de uruguayos que no llega a las condiciones de los bancos para comprar con hipoteca. Sigue habiendo un problema de falta de viviendas. Y hoy, lo que se pone para alquilar, con un precio medianamente razonable, se va en menos de 30 días.
¿Qué opinión tiene de las cifras de hoy en subastas judiciales, ventas y alquileres?
Los valores en el mercado se mantienen. Las operaciones que se cierran son porque los valores se mantienen a precio de mercado, esto en el mercado inmobiliario. En el mercado de alquileres siguen al alza. Es cierto que con mucho menos actividad que antes y que también se está enfriando a la larga. Es que primero se enfría el mercado de compra-venta y después el mercado de alquileres, y eso es una de las cosas que termina empujando a la baja a los valores. Pero los valores creo que a la larga van a tender a la baja.
¿Los remates de la Agencia de Vivienda y el Banco Hipotecario hacen un mercado más completo?
Sí, permiten darle un matiz de color al mercado que no tenía. Porque aparece la oportunidad a buen precio con financiación donde hay que tener normalmente un 30% del valor que se oferta más los gastos que varían en cada remate que cobra la agencia o el Banco Hipotecario, y el saldo se puede llegar a financiar siempre y cuando uno sea sujeto de crédito y cumpla las condiciones.
¿Considera que al rematador uruguaya le sobra algo o le falta algo?
Pienso que sobrar, no le sobra nada. Al rematador uruguayo le falta tener mayor protagonismo en los remates o en las ventas del Estado, y después lo que le falta es mercado porque capacidad le sobra.
Amparándonos en la realidad que existe hoy, ¿cómo proyecta su actividad restante de este año y la del comienzo del que viene?
En la medida que las condiciones del mercado y los conflictos se normalicen, vamos a poder mantener una actividad más o menos similar a la de los años anteriores. El estudio está centrado básicamente en la conformidad de sus clientes y no en un crecimiento indiscriminado. Nos basamos en la calidad del servicio y hacia eso apuntamos siempre y en el futuro. No buscamos cantidad sino calidad.
¿Entonces es optimista?
Sí, yo soy naturalmente optimista y creo que a la larga las cosas se normalizan siempre y terminan siguiendo su cauce.
Frases de Assad Hajjoul
"El rematador es, hoy en día, un protagonista en el mercado que ha dejado de ser un desconocido para la mayoría de la gente”
"Nuestro estudio se centra en la calidad del servicio y hacia eso apuntamos siempre y en el futuro. No buscamos cantidad sino calidad”