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El volante de Nacional Mathías Cabrera fue trasladado a la Asociación Española tras el partido en el que empataron sin goles ante América de México y que le impidió a los tricolores clasificar a la siguiente ronda de la Libertadores.

“Yo estoy perfecto. Eso sí, estoy caliente. Caliente por no haber podido ganar ayer (miércoles) y haber quedado afuera de la Copa”, dijo Cabrera a El Observador. Tras haber recibido un pelotazo en la cara, el futbolista confesó que estaba mareado tras el partido y los médicos del club decidieron llevarlo al nosocomio, fundamentalmente por sus antecedentes.

El jugador sufrió una fractura de cráneo en 2009 y debió ser intervenido quirúrgicamente a raíz del choque con un compañero en un entrenamiento en Los Céspedes. Tras recuperarse del golpe el jugador tuvo convulsiones y allí se descubrió la gravedad del golpe.

“Calculé mal en una pelota que se fue levantando y me dio en la cara. Fue un golpe en la mandíbula y parece que te descoloca todo. Te deja nocaut. Me quedé medio voleado. Al final del partido comenté que estaba voleado, se re asustaron y me quisieron llevar a La Española. Le comenté a Lembo lo que me pasaba y me dijo: ‘¿Vos estás loco? Vamos a decir lo que te pasa’”, contó Cabrera, quien pasó la noche en el hospital aguardando por la llegada del médico y por la realización de una tomografía, entre otros estudios.

El ex Cerro le quitó trascendencia al hecho. Hace algunas semanas, el jugador reconoció en radio Carve que a pesar de que ya no debería usar la protección en la cabeza que le indicaron cuando fue intervenido, aún no se anima a jugar sin ella. “Siempre me la llevan, la veo ahí y la uso... ¿Qué necesidad de dejarla ahí? La uso y chau. Estoy esperando que se la olviden algún día así no la uso”, comentó a El Observador entre risas.

“En La Española me hicieron de todo y estaba todo bien. Me comí ahí toda la noche pero después de los estudios me fui a mi casa. Todo lo más normal. Es más, ahora estoy manejando”, agregó.