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La del domingo pasado no fue una tarde más para la familia Sonsol. Diego, en la cancha del Parque Central, defendiendo los colores de Cerrito. Su padre Alberto, transmitiendo el partido por radio desde la cabina número tres del estadio tricolor. Y su mamá Patricia, su hermana Micaela y demás familiares y amigos alentándolo desde la tribuna.

Tampoco fue una tarde más para los compañeros de transmisión de Alberto. Ya en la previa Martín Charquero, uno de sus compañeros de transmisión, aseguró que era un día especial para la gente de la Sport: "Va a ser la primera vez en la historia del fútbol uruguayo que un hijo va a ser relatado por su propio padre".

Por su parte Federico Buysán, el otro comentarista, dijo en la previa: "Si Viudez lo vuelve loco, seremos lo justos que tenemos que ser". El toque ácido en una previa para el recuerdo.

Al dar la alineación de los equipos, lo presentó como "el dos, mi hijo Diego". Y durante el juego, no faltaron los apelativos cariñosos: "el nene", "el botija".

En el primer tiempo, se vio superado. En el segundo, también. "Y qué querés, le tiraron toda la artillería por ese lado", bromeó Alberto. De todos modos, Diego fue uno de los mejores de un Cerrito que poco pudo hacer ante un rival mucho más poderoso.

En el comienzo del segundo tiempo, se dio el pico de exaltación de Sonsol padre. "¡Tremendo quite del botija! ¡Tremendo quite del botija! ¡Pondereló, Charquero, diga algo!". Y Charquero respondió: "al final, se van a pensar que le damos para adelante porque es hijo de Alberto y no es así".