“El avance es gigantesco, pero un caso aislado no prueba que se haya encontrado la cura del VIH”
Para Jorge Quian, el caso de la niña de EEUU “abre una luz de esperanza” pero no es suficiente
Hace unos días se presentó en un congreso en Estados Unidos el caso de una recién nacida a la que se le detectó el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), pero tras un tratamiento rápido no se encontraron rastros del virus en su sangre. Muchos en el mundo hablan de la primera persona “curada” de la enfermedad. Sin embargo, el experto uruguayo Jorge Quian, director de la policlínica que trata a niños infectados en Uruguay, entiende que es “muy precoz” sacar ese tipo de conclusiones.
¿Esto es inédito o alguna vez pasó que una persona VIH positiva dejara de tener el virus?
En realidad, cuando uno toma bien los antirretrovirales el virus desaparece de la sangre. A eso se le llama carga viral indetectable. Pero generalmente el virus queda acartonado en lugares a los que uno no accede. En el caso de la niña aún no se sabe si no está en esos lugares escondidos. Por eso creo que es muy pronto para afirmar que está curada. Es cierto que hace un tiempo que está sin antirretrovirales, pero me parece que es muy precoz. Ojalá sea.
Hay casos alentadores como este, pero también hay niños que nacen con multirresistencia al tratamiento. ¿Qué sensación tiene en cuanto a la lucha contra la enfermedad?
Siempre pongo un ejemplo: el sarampión se conoce desde la época de Cristo. La vacuna del sarampión se encontró 1970 años después y hoy prácticamente no hay sarampión en el mundo. El sida se descubrió en 1981 y era mortal. Hoy es una enfermedad crónica, y si la gente toma los medicamentos logra una excelente calidad de vida. El avance ha sido gigantesco y va a seguir habiendo avances. Pero no se puede tomar un caso aislado como la prueba de que se encontró la cura del VIH.
Diez casos nuevos en Uruguay por año
Desde 1990 funciona en el Pereira Rossell el Centro Nacional de Referencia Obstétrico Pediátrico VIH SIDA. Jorge Quian, su director, cuenta que por allí pasaron 223 niños cuyas madres les transmitieron verticalmente el virus. Calcula que de esos hay “ciento y algo” vivos. Actualmente entre 4% y 8% de los hijos de madres infectadas nacen con VIH: eso implica que en Uruguay hay entre cuatro y 10 nuevos casos cada año. Si toman los medicamentos, llevan una vida normal.