"Todavía repiquetea en mi cabeza lo que sucedió el año pasado, porque hicimos todo como para estar viviendo estas Eliminatorias de otra forma. Era para no estar así, ¡porque tenés que ver cómo trabajamos!”, exclama desde el otro lado del teléfono Diego Lugano, el capitán de la selección, con ese énfasis que le pone a sus expresiones, para que el periodista pueda comprender lo que padeció en 2012. Inmediatamente siguió con su relato: “Para que puedas entender de alguna forma lo que hicimos: para los últimos cuatro partidos de las Eliminatorias (Colombia, Ecuador, Argentina y Bolivia) trabajamos más que nunca en los nueve años que estuve en la selección. La preparación había sido perfecta en todos los aspectos. En lo táctico, en lo físico, en lo técnico... pero Barranquilla, Argentina de visitante y La Paz fue una mezcla explosiva. Y que te pase lo que sucedió fue muy duro y difícil asimilar. De todas formas, la confianza es la misma de siempre, el equipo es el mismo que consiguió tantas cosas”.
"El piso del Estadio tiene que ser un tema de Estado"
El capitán dijo que la selección está en condiciones de ganarle a cualquiera, ve con optimismo el futuro y está preocupado por el estado de la cancha del Centenario