Hace cuatro años usted estaba en este mismo lugar preparando el Mundial de 2010 con diferentes responsabilidades, al menos para afuera del Complejo de la AUF, con menos ilusiones en la gente, en otro entorno porque había renunciado a seguir dirigiendo el proyecto de selecciones nacionales por diferencias con los neutrales, ¿cómo vive hoy esta etapa?
Con la sensación de alivio porque se encaminó una situación que fue muy difícil, sobre todo en 2012, y que no solo permitió la clasificación sino volver a las cosas de este equipo que en 2012 se estaban diluyendo. Además, en lo personal solucioné un problema físico que tenía (tenía dificultades para caminar y en diciembre fue operado con éxito de la columna) y que me generaba ciertas dudas, porque me considero incapaz de ser una carga para la selección. Es verdad que hace cuatro años no había tanta expectativa como ahora. Creo que el equipo ganó mucha experiencia, tiene más rodaje, y en ese sentido comparto que puede ser fundamento para tener más expectativas pero no sé si al punto que vamos a ganar la copa del mundo.
“En ningún momento pasó por la mente dar un paso al costado”
El entrenador de la selección habló con El Observador sobre la crisis de 2012, explicó la recuperación en 2013, la preparación para el Mundial y los desafíos que esperan en Brasil 2014