“En Uruguay no se practica la eutanasia; acá hubo homicidio”
Para el presidente del SMU, Martín Rebella, hay “un vacío de poder” en el Ministerio de Salud Pública para actuar
No existe la eutanasia en Uruguay, según el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Martín Rebella. El intensivista entiende que deben protocolizarse los cuidados paliativos, ya que esa atención es la más deteriorada tras el caso de los enfermeros asesinos. El SMU pedirá una entrevista al vicepresidente Danilo Astori para buscar salidas legislativas, ya que –aseguran– no encontraron eco en el Ministerio de Salud Pública, donde, a su juicio, hay “un vacío de poder”.
¿Cómo afectaron los casos de los enfermeros asesinos la relación médico-paciente?
La relación médico-paciente es una relación muy compleja y tiene como elemento central la confianza. Es una relación que se ha ido deteriorando, acá y en todo el mundo. Evidentemente cuando se producen hechos como los que sucedieron, que son inesperados, lamentables, terribles, es un duro golpe al intento de restablecer la confianza y mejorar esa relación. Y sobre todo implica una pérdida de confianza aun mayor. Es entendible que los usuarios, después de lo que pasó, tengan desconfianza, sobre todo los que están en las situaciones más vulnerables, que son los pacientes de terapia intensiva. Porque su capacidad de tomar decisiones está muy limitada.
Luego de los homicidios, ¿esta instancia se intensificó?
Sí. En las áreas de cuidados críticos más que en otras, pero uno lo ve en general. Y otra consecuencia directa es en el manejo de pacientes terminales, en cuidados paliativos. Esto es muy importante, porque hay un montón de pacientes que son terminales y requieren de estos cuidados, cuyo concepto implica que tengan una muerte digna, sin sufrimiento. El manejo de esos cuidados que hoy se han convertido en mala palabra, como la morfina –que hay que usarla cuando tiene indicación–, es una consecuencia directa. Existe un riesgo de deterioro del tratamiento de estos pacientes por toda esta psicosis colectiva.
Lo ocurrido, ¿no revela una práctica generalizada de la eutanasia?
En Uruguay no se practica la eutanasia. Lo de los asesinos seriales no era eutanasia: no eran pacientes terminales y son homicidios. De hecho en las historias del Maciel figura que los pacientes fueron reanimados. A los pacientes terminales no se les aplica resucitación porque son terminales y se están muriendo. Es una mala práctica hacerlo.
¿Y qué diferencia hay con los cuidados paliativos?
Los cuidados paliativos implican acompañar a un paciente en el proceso de la enfermedad, hasta la muerte. La parte central es el tratamiento de los síntomas que le provocan malestar. Recibe morfina durante meses para el tratamiento del dolor, así como otras drogas para el manejo de los síntomas. Llega un momento que ese paciente terminal ingresa en la etapa final de su enfermedad y se convierte en un paciente agónico: padece falta de aire intensa, alteraciones de la conciencia, excitación, desasosiego y dolor, muchas veces incontrolable. Entonces se aplica la “sedación en la agonía”. Igual que cualquier tratamiento requiere el consentimiento del paciente, o de los familiares. Está escrito en la historia clínica y tiene que estar indicado como cualquier medicación. Es un concepto que viene de la escuela española, fuertemente cristiana y totalmente en contra de la eutanasia. La decisión de sedar debe tomarse en equipo.
El colectivo de enfermeros salió a decir que no van a administrar más nada sin orden médica expresa y escrita.
Todo lo que se les hace a los pacientes y la medicación que se les da tiene que estar indicado y documentado en la historia clínica. Enfermería no realiza, ni debe realizar, ni está habilitada a suministrar ningún medicamento que no esté indicado y consignado en la historia clínica. No es la práctica habitual en el país. No deberían hacer ninguna indicación que no esté escrita. El único que puede asumir la responsabilidad de indicar un fármaco, desde aspirina hasta el fármaco más complejo financiado por el Fondo Nacional de Recursos, es el médico tratante. Y tiene que estar el consentimiento del paciente, porque no lo podemos obligar a tomar la medicación.
El SMU ha propuesto crear una comisión de trabajo junto al gobierno y la facultad, hacer auditoría de historias clínicas, autopsias clínicas, ateneos de fallecidos. ¿Qué eco recibieron del Ministerio de Salud Pública?
No tuvimos ninguno. Hay un vacío de poder en el sentido de asumir el liderazgo de la crisis, tomar las decisiones que hay que tomar, y decidir determinados caminos. Por eso le vamos a pedir una entrevista a Danilo Astori, como presidente de la Asamblea General, porque muchas soluciones se pueden dar por vía legislativa.