¿Por qué aceptó jugar en la B?
Me quedaban seis meses de contrato en Cerro pero le dije a los dirigentes que si consideraban que no me necesitaban me iba. Como en primera no me salió nada Cerrito me pidió una mano y tomé la opción de la B.
¿Por qué aceptó jugar en la B?
Me quedaban seis meses de contrato en Cerro pero le dije a los dirigentes que si consideraban que no me necesitaban me iba. Como en primera no me salió nada Cerrito me pidió una mano y tomé la opción de la B.
Lo dijo: “Lo que le pasó a Jonathan Rodríguez me hizo acordar cosas de mi juventud. Da Silveira dijo que no tenía cultura de familia. Algunos creen que pueden ser padres de los jugadores”.
“En Nacional fui el jugador que cobró menos. A Recoba le hicieron el mismo contrato que a mi, a rendimiento. Es una falta de respeto”.
¿Al margen de pretender disfrutar, usted es consciente que sigue siendo Horacio Peralta y que le van a exigir?
A veces uno no ve la dimensión, me creo uno más en los planteles. A veces quisiera no ser Peralta para poder hacer lo quiera en la calle, cosa que siendo conocido es difícil porque te miran con lupa.
¿Fue pesado cargar la fama?
Como todo, tenemos que ser responsables de lo que hacemos, saber que dependemos del cuerpo. Pero en sí somos personas normales y eso es lo que la gente de pronto no ve.
¿Usted se cuidaba?
Con mi físico, por mis condiciones técnicas, me daba para descuidarme un poco. No era lo mejor, y hoy lo puedo decir con años y se lo digo a los compañeros jóvenes, a un hijo que le gusta el fútbol, que lo mejor es ser un profesional. A veces de joven no lo veía así. Yo sabía que con mis condiciones técnicas superaba lo otro.
¿En que se descuidaba? Salía de noche?
Mi tema son los gustos personales, la cacería, la pesca. No era de salir de noche. Yo siempre dije lo mismo: ‘La vida es una sola y cada uno la vive como mejor la disfruta. Soy fanático de la pesca y de pronto no descansaba lo correcto o dormía menos horas.
¿Llegó a algún partido en esas condiciones?
A los partidos no porque estaba concentrado. Uno sabe cuando hay que hacer las cosas.
¿Miró alguna vez para atrás y reparó en que lo vendieron a Inter por US$ 10 millones?
Sinceramente no miro para atrás, dos por tres la gente te dice, pero no me detengo a pensar ‘mirá lo que hice en mi vida, donde viví’. Soy agradecido al fútbol.
Pero está tranquilo por la forma en que lo vivió.
Estoy muy contento con mi vida. Más allá de los problemas o los disturbios ando por la calle, soy conocido, y no se habla mal de mí.
Podría afirmar ‘Soy como soy y no le rindo cuentas a nadie’.
Yo vivo mi vida, no la de los demás, entiendo que tiene que ser así. Puede gustar o no.
¿Cómo resumiría su carrera? ¿“Soy como soy y no me arrepiento de nada?
Seguramente de algunas cosas me arrepiento pero creo que uno intenta ser feliz con lo que tiene y vivir la vida lo mejor que pueda. A veces con errores o con virtudes pero cada cual tiene su vida y yo intento vivir la mía, no miro para el costado.