Usted era el entrenador cuando Pablo Cuevas se lesionó y ahora vuelve a trabajar con él, ¿qué sabe de su período de inactividad?
Durante ese tiempo pasó por muchos momentos difíciles. Estuve con él los primeros cuatro o cinco meses después de la lesión y luego me puse a entrenar a otro jugador, pero él siguió con su médico y su preparador físico. El año pasado me puse muy contento al ver que podía jugar y competir, ya que además de la relación laboral que tuvimos antes, se generó una linda amistad. Tuve la oportunidad de verlo jugar en Buenos Aires y me dio mucha alegría.
"Lo veo jugando igual y mejor que antes"
Desde Punta del Este, Daniel Orsanic contó cómo entrena con Pablo Cuevas y qué objetivos persiguen