Más vale viejo conocido...
Cuando juegan ante un técnico compatriota por lo general a los celestes les cuesta más
Conocimiento, información, la misma idiosincrasia, saber apuntar a los puntos débiles o simple resultado del destino. Vaya uno a saber cuál de todas estas razones es la que marca la tendencia de una estadística que genera respeto de cara al debut de Uruguay en la Copa América ante Perú.
Con El Mago enfrente
El profesional que estará frente a la celeste tiene pleno conocimiento de este negocio. Uruguay sufrió con el Paraguay de Sergio Markarian hace muchos años.
En el Preolímpico de 1992, los guaraníes clasificaron y terminaron campeones igualando 0-0 con los celestes que fueron dirigidos por Luis Cubilla.
Posteriormente, por las Eliminatorias, el 26 de abril de 2000 los guaraníes de don Sergio ganaron 1-0. Y en la revancha, en el juego que significó el debut de Víctor Púa, también triunfaron los paraguayos 1-0.
El conocido Pelado Nelson Acosta terminó con el proceso de Pichón Núñez cuando, bajo la conducción de Chile en el camino a Francia 98, los trasandinos ganaron 1-0 en Santiago con gol de Salas. Ojo, Acosta también vivió de las otras. Y se comió alguna verde también.
Aníbal “Maño” Ruiz, dirigiendo a la selección sub 20 de Paraguay venció en enero de 2003 a la celeste en el Centenario clasificando en aquella jornada al Mundial de la categoría.
El resultado eliminó a Uruguay, conducido por Jorge Da Silva, de toda posibilidad de clasificar.
Maño tiene otro antecedente. El miércoles 11 de setiembre de 2003 la selección mayor le endosó una goleada 4-1 al Uruguay de Carrasco por la segunda fecha de las Eliminatorias.
La estadística marca una realidad. Estos profesionales saben más que nadie en qué dirección se debe apuntar para herir a los uruguayos. En la mayoría de los casos el verdugo se vistió de Paraguay, un equipo que parece a la medida de los uruguayos.
Sergio Markarian cambió de camiseta. Hoy es el turno de Perú. Y como dice el dicho: más vale viejo conocido que nuevo por conocer.