Como trabajan con datos y realizan operaciones matemáticas, impera la idea de que los algoritmos son objetivos y neutrales, pero pueden reproducir sesgos y prejuicios humanos: a veces sus resultados están impregnados de machismo, racismo o información no veraz.
¿Neutrales y objetivos? Los algoritmos también son racistas y machistas
Pueden reproducir sesgos y prejuicios humanos