ver más

“No podemos estimar la frecuencia en que pasa, a veces es muy seguido y otras veces esporádico. Lo que sí, es siempre en el mismo lugar: debajo del puente Pantanoso en Carlos María Ramírez y en la intersección de la ruta 1 y la 5, al lado del asentamiento 1° de mayo”, explicó a El Observador Marcos Lombardi, integrante de Unión Nacional de Trabajadores y Obreros del Transporte (Unott),

Lombardi explicó que habían disminuido estos ataques cuando se instaló la comisaría detrás del estadio Tróccoli. “Se había controlado un poco pero ahora volvió. Nosotros creemos que lo mejor es que haya patrullaje y no algo fijo, por eso se lo vamos a plantear al ministro en la reunión”, expresó.

A su vez, agregó que este tipo de hechos eran asociados los fines de semana a hinchadas de fútbol o por lo menos era lo que ellos creían. “Ahora vemos que son sin motivo alguno. No sabemos si la intención es robar porque le pedimos a los conductores que no paren, que si hay algún herido se pare un poco más adelante en un lugar más seguro. Lo que ven los choferes es que son gurises que tiran las piedras y corren”, contó.

Además, se toma la precaución de pedir a los pasajeros que cierren las cortinas al pasar por esos lugares.

Seguí leyendo