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El serbio Novak Djokovic, defensor del título, sufrió ante el español Daniel Gimeno-Traver en su debut en la pista azul del Masters 1.000 de Madrid, que mañana albergará un duelo complicado para el suizo Roger Federer ante el cañonero canadiense Milos Raonic.

Ningún ganador de las once ediciones del torneo de Madrid ha logrado repetir al año siguiente. Djokovic inició hoy el camino hacia ese objetivo con una trabajada victoria ante Gimeno-Traver, 137 del ránking, por 6-2, 2-6 y 6-3.

El serbio, que como Rafael Nadal está descontento con la última innovación del Masters 1.000 de la Caja Mágica, explotó al final en su conferencia de prensa y clamó por la vuelta a la tierra roja tradicional.

"A nadie nos gusta", dijo Djokovic tras advertir que había hablado con jugadores y jugadoras sobre la pista azul. "Hoy no tengo palabras para describir cómo estaba la pista. O me pongo las botas de fútbol o invito a Chuck Norris a jugar aquí", ironizó.

"Qué puedo decir para ser realista sobre este tema. Mi contrincante jugó muy bien y sacó muy bien y estaba concentrado. En los momentos importantes he estado concentrado. Pero para mí la pista central es imposible moverse. Di solo cinco bolas. En el resto solo quería meter la bola. Meter mi saque y buscar su error. Eso para mí no es tenis. O salgo con los zapatos para jugar al fútbol o invito a Chuck Norris a jugar en esta pista", explicó Djokovic ante la mirada del director del Masters 1000 de Madrid, Manolo Santana.

"No tengo palabras para describir la pista pero para mí es difícil jugar. Sobre todo en la pista central. Pero es la forma que es y no puedes cambiar nada. Mi impresión no es buena tras jugar. No quiero quejarme pero esto es lo que siento y simplemente seré sincero. No tengo problema en decir esto y espero que tengamos una discusión seria sobre lo que va a ser en el futuro este torneo y esta pista azul", advirtió el número uno del mundo.

El jugador serbio relató que la pista azul de la Caja Mágica "no tiene similitud alguna con la pista roja. Es mucho más resbaladiza. No sé si debo juzgar la calidad de la tierra pero creo que la materia es diferente. En la roja te puedes recuperar cuando te deslizas. Aquí no. Siempre te resbalas. No sé si soy el único que dice esto pero he jugado con otros jugadores y comparten esto conmigo", destacó.

Para el futuro, el serbio indicó que va a intentar "si puedo hacerlo mejor. Este ha sido mi primer partido en la pista azul y mi rival tres partidos llevaba y eso ha sido una desventaja a lo mejor. Es difícil aquí encontrar un buen balance para jugar bien. Además la altura y es complicado controlar la bola. La superficie no te facilita".

"El bote de la bola. El cortado bota mucho más bajo que una pista roja. El resto son más o menos lo mismo, Si no eres capaz de anticiparte a las bolas el bote da igual", agregó el tenista de Belgrado.

"No puedo predecir nada porque nunca he jugado en una pista azul. Es diferente, la verdad. Vine pronto para probarla y acostumbrarte pero la central es distinta al resto que he probado. Si me va a afectar para el resto de torneos de tierra no lo sé. No creo, la verdad", añadió Djokovic.

"Me siento bien practicando. Entreno en la tierra batida roja en las últimas tres y cuatro semanas pero aquí las circunstancias son diferentes y el ajuste es distinto. No sé como saldrá en los próximos partidos. Estoy aquí para ganar el torneo. Es mi trabajo. Me tomo las cosas muy serias y las opiniones de todos deben ser escuchadas y ser consideradas. Deben saber lo que está pasando y los jugadores deben ser protegidos. Tienen sus derechos. La decisión de la pista azul es un ejemplo de que no son escuchados. Espero que cambie en el futuro", afirmó Novak Djokovic, que apuntó que su opinión es compartida por el resto de jugadores.

"No he escuchado ningún jugador, hombre o mujer, que diga que le gusta la pista azul", subrayó Djokovic.

Djokovic tuvo hoy motivos más que suficientes para aumentar sus críticas. Casi dio con sus huesos en la tierra azul en el primer juego del partido y volvió a resbalar en el tercer set, con evidente peligro de su integridad. Se le vio inseguro, desconcentrado en algunos momentos, perdido y dirigiéndose a su banquillo buscando apoyo.

Encima recibió los silbidos del público cuando discutió un punto en el que tenía razón al solicitar que el juez de silla Mohamed Lahyani bajase a comprobar que la bola había botado fuera, y asistió impávido a la negativa del árbitro, que además se equivocó en su decisión.

Indispuesto hace dos días tras un entrenamiento con David Ferrer, el problema real de Djokovic hoy fue doblegar la voluntad de Gimeno Traver, que salió de la fase previa y que forzó al actual rey de la ATP a una hora y 47 minutos de lucha.

Djokovic se enfrentará en la próxima ronda con el ganador del encuentro entre el suizo Stanislas Wawrinka, verdugo hoy del belga Olivier Rochus, y el austríaco Jurgen Melzer, que derrotó al español Feliciano López.

Si Djokovic sufrió en su debut, algo similar le puede suceder mañana a Federer ante Raonic, que hoy disparó 16 saques directos para doblegar al argentino David Nalbandian, finalista en 2004 y campeón en 2007, por 6-4 y 6-4.

Ganador esta temporada en Madras y San José, y finalista en Memphis, sobre pista dura, Raonic ya ha mostrado su transformación en tierra, de la mano del español Galo Blanco como entrenador. Ha sido semifinalista en Barcelona hace unas semanas y hoy superó por primera vez la ronda inicial de Madrid, ayudado por la rapidez de estas pistas, y aunando la velocidad de su saque a la altitud de la capital española.

Será el debut de Federer, ganador en 2006 y 2009, y su primera aparición en tierra esta temporada, y lo hará con un rival que siente respeto por el jugador de Basilea, pero es consciente de sus opciones. "A Federer le respetamos todos, porque ha hecho en el circuito todo lo que a nosotros nos gustaría hacer, pero cuando salgamos a la pista será un rival más", dijo.

Ambos se han enfrentado ya este año por primera vez, en Indian Wells, en pista dura, con victoria de Federer por 6-7, 6-2 y 6-4.

También debutaron con éxito el argentino Juan Martín del Potro, reciente ganador en Etoril, y el checo Tomas Berdych, mientras que en el cuadro femenino, la rusa Maria Sharapova, la serbia Ana Ivanovic y la bielorrusa Victoria Azarenka pasaron a octavos de final.