La familia real británica se reunió para conmemorar el domingo el Día del Recuerdo y el Armisticio de 1918, que dio fin a la primera guerra mundial.
La familia real británica se reunió para conmemorar el domingo el Día del Recuerdo y el Armisticio de 1918, que dio fin a la primera guerra mundial.
La Mancomunidad Británica de Naciones –conocida como Commonwealth– recuerda cada 11 de noviembre a aquellos integrantes de las fuerzas armadas y civiles que lucharon en la guerra y, como es tradición, la familia real encabezada por la reina Isabel II participó siguiendo todo protocolo.
La reina le cedió a su hijo, el Príncipe Carlos, su puesto para que se encargara de colocar la ofrenda floral como parte de la misa en el cenotafio. Los príncipes William y Harry también realizaron la ofrenda mientras que todas las integrantes femeninas –vestidas de negro y con amapolas rojas– observaban desde distintos balcones.
Las futuras consortes, Camila Parker y Kate Middleton acompañaron a la monarca en el balcón. El hecho de que el duque de Edimburgo no estuviera allí –dado que se retiró este año de toda actividad pública– hizo que ambas mujeres estuvieran al lado de la reina; de otra manera, la esposa del príncipe William hubiera estado junto a su concuñada.
Por un impedimento protocolar entonces, Markle no pudo ingresar allí al ser la mujer con menos rango de las cuatro. Por eso, compartió espacio con la primera dama de Alemania, Elke Büdenbender.
Esta fue la primera vez que la familia real se presentó públicamente junta desde que los duques de Sussex anunciaran el embarazo de Markle.