Una reveladora imagen del desarrollo del 787 Dreamliner de Boeing Co. se conoció a mediados de 2011, cuando docenas de ellos se apiñaban en cada recoveco de las fábricas de Boeing y pistas de aterrizaje alquiladas de dos estados. De sus alas colgaban bloques de hormigón para impedir que se doblaran por la ausencia de los motores que las mantenían balanceadas.
¿Qué hay detrás de la gigantesca falla de Boeing?
El avión del futuro no puede superar el pasado con baterías que se incendian