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Desde que en territorio iraquí se autoproclamó el califato del Estado Islámico (EI), los enfrentamientos recrudecieron en el país y la persecución de las etnias minoritarias se ha convertido en un calvario para quienes osan desobedecer las leyes del grupo yihadista.

Pero para desobedecer esas leyes basta con profesar una religión diferente, o bien pertenecer a una de las falanges del islam históricamente enfrentada a la etnia sunita a la que pertenecen los extremistas del EI.

Así es que a la ofensiva contra los kurdos (grupo que no tiene un país propio pero cuyo territorio se encuentra entre Irak, Siria, Irán y Turquía), en los últimos días se le sumó la cacería de los yazidíes, una etnia menor, que casi en secreto profesa sus costumbres y mantiene sus tradiciones milenarias.

El domingo pasado, los combatientes ultrarradicales del EI tomaron el control de la ciudad de Sinjar, bastión de los yazidíes, hasta entonces en manos de las fuerzas kurdas.

La ciudad está situada entre la frontera siria y Mosul (principal enclave del califato del EI) y era ocupada por los yazidíes, una minoría kurdohablante adepta de una religión preislámica en parte salida del zoroastrismo y considerada por los yihadistas como “adoradora del diablo”.

Según la religión yazidí, Dios creó al mundo, pero este estaba al cuidado de siete ángeles. El principal es llamado Melek Taus, cuyo símbolo es un pavo real.

Justamente, esta simbología es la que le ha valido el mote de “adoradores de Satanás”, ya que algunas religiones monoteístas asocian al animal con el diablo o Satanás, según explica el diario español El Mundo.

Los extremistas consideran además que el nombre de los yazidíes viene del califa Yazid ibn Muawiyah (647-683), quien tiene un pasado poco apreciado, ya que fue el asesino del nieto de Mahoma, lo que provocó la ira de las facciones radicales del islam.

Sin embargo, algunos analistas consideran que ese odio es producto de un malentendido, ya que los yazidíes aseguran que el origen de su denominación está en la palabra Yezdan, que significa Dios.

La creencia yazidí data de unos 2.000 años antes de Cristo y tiene puntos en común con las religiones católica y judía, como, con matices, la creación del hombre y la existencia de Adán y Eva.

La experta británica Diana Darke, citada por BBC, asegura que “aunque sus altares están a menudo decorados con el sol y que las tumbas se colocan orientadas al este, hacia la salida del astro rey, comparten muchos elementos con el cristianismo y el islam”.

Asimismo, “los bebés son bautizados con agua sagrada por un sacerdote; en las bodas, el religioso parte el pan y le da una mitad a la novia y la otra mitad al novio”, agrega la BBC.

La actual persecución no es la primera que sufren los yazidíes, ya que han sido expulsados de distintos territorios del área del Kurdistán, repartido entre cuatro países.

Pero algunos fieles de este culto se encuentran en otras zonas, donde hay presencia de la etnia kurda. Por ello, en menor proporción, se pueden encontrar yizadíes en Georgia, Armenia, Rusia y hasta en Alemania.

Los analistas difieren en cuanto a la cantidad de adeptos que existen en el mundo y aseguran que el cálculo es difícil de hacer dado que la gran mayoría mantiene en secreto sus creencias y sus rituales.

Lo cierto es que los yazidíes de Irak ya no tienen donde refugiarse y han optado por huir hacia Turquía, donde pueden vivir con su creencia y sus costumbres libremente.

En tanto, para aquellos que se mantienen en territorio iraquí, asediado por el EI, ha llegado ayuda humanitaria desde aviones estadounidenses que arrojan víveres a su paso por la zona afectada.

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