Es sábado a la noche y me dirijo hacia un apartamento en Cordón. ¿Los dueños de casa? No los conozco. Tampoco conozco qué músicos tocarán. Lo único que sé es que será un concierto íntimo, gratuito, con personas que aman lo que hacen y que compartiremos una noche única. Ansiosa y llena de expectativas llego a la puerta del edificio. Enseguida veo un cartel que indica: "Sí, es acá". Al ingresar, dos chicas me reciben y buscan mi nombre en la lista (uno debe registrarse previamente, ya que los lugares son limitados). Al llegar al apartamento el equipo de Sofar me recibe muy atentamente y enseguida conozco a Elisa Uriarte, la directora del proyecto en Uruguay. "Se trata de llevar la música y la forma de escucharla de vuelta a sus orígenes y, al mismo tiempo, de ayudar a difundir artistas con mucho talento", explica y agrega que se genera un espacio donde artistas emergentes pueden presentar sus propuestas a nuevos públicos y potenciales fans.