"Somos la piedra en el zapato de los grandes"
El ayudante de Acevedo, ídolo de Nacional, vivió de manera especial el partido del domingo
¿Cómo vivió el partido del domingo, teniendo en cuenta su identificación con Nacional?
De una manera muy especial, sabiendo el pasado que tuve en el club como jugador, por todo el cariño que uno le tiene, pero profesionalmente estoy trabajando en Defensor y uno se debe a su trabajo y lógicamente que primero esperaba que hiciéramos un buen partido, como lo hicimos, y después sacar un buen resultado. Se dieron las dos cosas y nos fuimos contentos.
¿Lo reconocieron en el Parque Central, le dijeron algo, lo saludaron?
No tuve mucha oportunidad porque a la cancha no entré, solamente en la parte del calentamiento y ahí estaba con la cabeza metida en el trabajo con los muchachos. Cuando me iba, una parte de la platea me saludó; les agradezco mucho el afecto y el cariño.
Es que fueron muchos años en Nacional.
El reconocimiento de mi pasado, fueron nueve años de futbolista, muy orgulloso de vestir la camiseta de Nacional. Pero las etapas se terminan y uno sigue el camino.
¿Cómo se siente en esta nueva etapa, como integrante del cuerpo técnico de Eduardo Acevedo?
Bien, tenemos un excelente cuerpo técnico, somos cinco comandados por Eduardo y todos sumamos para darle armas a los jugadores y ellos después las ejecutan en la cancha. Entonces nos sentimos muy bien, cada uno del lado que le toca sumar y eso ayuda para que Defensor haga tan buena campaña como la está haciendo.
¿Cuál es su función específica?
Ayudar a Eduardo en la parte táctica. Él es el que toma las decisiones, pero nos consulta a todos, tanto el profe (Alberto Mena) como Alejandro (Acevedo) yo y Aires que es el entrenador de arqueros. Cuando hacemos los trabajos tácticos participamos con Alejandro, dando indicaciones o haciéndole ver a Eduardo alguna cosa que haya que corregir. También un poco hago ejercicios con los jugadores que les toca esperar, por ejemplo a veces hacemos trabajos tácticos con parte de los delanteros o si no específicos que ellos me piden o que yo les marco y eso hace que el trabajo sea completo, porque prácticamente la parte física, si bien se hace, es todo con pelota. Pero también el profe hace competencias para que el jugador esté siempre mejor y eso es lo importante.
¿Qué tiene Defensor para estar donde está hoy?
Primero que nada tiene un plantel bien conformado, una buena mixtura de jugadores grandes con juveniles, lógicamente el hambre de ganar y que esta institución esté arriba. No es fácil mantener toda la campaña que hemos hecho porque en algún momento la gente espera que haya un bajón. La personalidad que tiene. El otro día fue un partido especial y teníamos dos resultados y conseguimos uno que nos servía. Ahora vamos a recuperarnos para el partido contra Fénix y terminar la primera etapa que es la Anual. Después ya empezaremos a pensar en la final.
Desde Peñarol y Nacional esperan que Defensor se caiga, pero no se cae.
Es lógico. Somos una piedra en el zapato para los grandes. Cuando yo era jugador, Defensor era el equipo que hacía buenos campeonatos y le luchaba a los grandes. Estando tantos años en un equipo grande, cuando uno no gana es un fracaso y cuando uno no gana no quiere que gane el otro y ahí se cuela algún otro equipo. En este caso nosotros estamos por arriba de los dos equipos grandes en la Anual. Hay tres resultados, lógicamente que el domingo nos sirven dos y vamos a buscar ganar porque significa entrar en la Libertadores directo y con todo el trabajo que hemos hecho no lo vamos a dejar pasar. Fénix es un equipo difícil y cuando ganamos el Apertura lo fue, no podemos vaticinar un resultado.
¿Se nota que hay diferencias que favorecen a los grandes en el aspecto dirigencial o arbitral?
Siempre habrá, es la discusión del fútbol uruguayo, por el poder que tiene el equipo grande. Pasó, pasa y va a pasar. Por más que esté en Defensor y que en algunas cosas no estemos de acuerdo, siempre va a pasar. Acá lo fundamental es estar bien y los partidos se ganan en la cancha. Lo fundamental es el trabajo semanal y ejecutarlo en la cancha, después hay mucha cosa extra fútbol que es el típico folclore uruguayo. A veces se busca la trampita, pero nosotros estamos abocados a ganar la Anual y después abrochar todo en las finales.
¿Ahora solo piensan en Fénix entonces?
No podemos pensar en otra cosa. Solo que el domingo tenemos que hacer las cosas como hasta ahora y sabemos que por ahí irá más gente. No es que Defensor tenga tanta hinchada, pero la gente está acompañando; el otro día los jugadores estaban muy contentos porque la gente los acompañó. A veces no es fácil, pero está todo determinado para hacer una buena semana y culminarla el domingo.
Llama la atención la personalidad de jugadores jóvenes como Suárez, Cougo...
Es la personalidad de ellos. Se corrigen cosas, como todo, pero se maneja el grupo sobre bases como el respeto, trabajar, mejorar. Después, alguno juega más y otro menos, pero los compañeros que esperan saben que en algún momento les va a tocar y eso fortalece al grupo, tratamos la unión, el hambre de victoria y cada uno suma desde su lugar. Eso es importante porque no divide al plantel, no hay recelo y es lo fundamental.