A esta altura de su carrera usted puede llegar a leer la historia de Lionel Messi de adelante para atrás. Sí, es que ya no queda hueco de su vida por los cuales ingresar. Para colmo es un muchacho reservado. Y claro, los temas se agotan. La historia es conocida. Emigró a temprana edad a Barcelona con el fin de pelear contra una enfermedad y se transformó en una máquina de jugar al fútbol. Un jugador de PlayStation porque parece que no fuera real.
¿Y después de Messi, qué?
El argentino no se cansa de bajar marcas y se plantea la interrogante de cómo tendrá que ser la estrella que lo suceda