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En 2003 comenzaron a funcionar en Uruguay las primeras experiencias de profesorado semipresencial. En un principio, como educación a distancia, hoy –con el avance de la tecnología– en un sistema mixto que combina la educación presencial y la virtual.

Actualmente se encuentran cursando profesorado a través de este sistema unos 1.300 estudiantes, de los cuales la mayoría ya trabaja como profesores. Victoria Goncalvez lo hace desde Nueva Helvecia, en el departamento de Colonia. Empezó a cursar bajo esta modalidad en 2006, cuando decidió dejar Montevideo para seguir estudiando desde su localidad. La opción para poder continuar la carrera fue el profesorado semipresencial.

El programa surgió como una modalidad de estudio con el objetivo de lograr un mayor número de egresados de profesorado “especialmente para el interior del país”, dijo a El Observador la encargada del programa, Adriana Durquet. Ya que, si el estudiante se traslada a la capital “usualmente se queda a vivir y lográs un docente para Montevideo”, dijo la encargada del programa.

A través del sistema semipresencial se mantiene entonces al estudiante vinculado al centro de estudios y se evita el desarraigo de la localidad en la que reside.

Además, aseguró Durquet, en materias como matemática, física, química, educación musical, comunicación visual, ciencias biológicas, astronomía e idioma español –asignaturas desde las que se puede optar por el sistema mixto– “la cantidad de docentes titulados no es suficiente”, por lo que de esta forma se ofrecen flexibilidades para atraer a más estudiantes a estas materias.

Pero las facilidades no se limitan al territorio uruguayo. Este programa da también la oportunidad a extranjeros y a uruguayos que residen en el exterior de completar su carrera de profesorado.

Según Durquet, estos son los que más se benefician, ya que para los residentes en Uruguay se exige tener un condicionamiento laboral tal que no permita asistir a clases. Actualmente se encuentran cursando bajo esta modalidad estudiantes desde China, Alemania y Argentina.

Cada caso se contempla, explicó Durquet. Es por eso que, por ejemplo, las embarazadas pueden cursar el profesorado mediante esta modalidad durante el período de gestación.
Las asignaturas de núcleo común se cursan en los institutos de formación docente del interior, en forma presencial, y las asignaturas específicas en formato virtual a través de la plataforma Moodle. Para ello se crea un aula virtual para cada curso donde el docente carga los materiales y las guías de estudio.

Los exámenes se toman luego por videoconferencia.
Según Goncalvez, al inicio, la plataforma no cumplía su rol al ciento por ciento. “Había profesores que no entraban, mandaban actividades obligatorias todas las semanas y no las corregían. Estaban ausentes.

Era ir a dar un examen y chocarnos con la realidad de lo que realmente teníamos que haber estudiado”, dijo. Pero, a partir de 2008, con la posibilidad de dar parciales, “se lleva un mejor registro”.

“El programa de estudios es el regular, que se adapta al sistema de cursado y de evaluación”, aclaró Durquet, aunque todavía no se permite cursar toda la carrera a través de esta modalidad. Para Goncalvez, sin embargo, este programa tiene una mayor exigencia: el estudiante debe instruirse por sus propios medios. Para ella, esto es un plus, porque “haciendo profesorado tenés que investigar todo el tiempo y al final terminás siendo igualmente autodidacta”.

Uruguayos por el mundo

La tecnología también sirve como herramienta para quienes viven en el exterior y quieren terminar sus estudios secundarios de forma rápida. Sin las complicaciones de tener que adaptarse a los tiempos y sistemas educativos del país donde residen, lo que puede generar desánimo, repetición o abandono.

Uruguayos por el mundo funciona desde 2010, y es coordinado por el Consejo de Educación Secundaria (CES), el Ministerio de Relaciones Exteriores y los consulados uruguayos.

Un programa que permite a los uruguayos residentes en el exterior tener clases vía web con un tutor asignado para rendir las materias de los últimos años de Ciclo Básico y bachillerato.
Hace una semana, 572 uruguayos recibieron un e-mail de Secundaria y estarán habilitados para anotarse y rendir los exámenes en noviembre.

Son los que se han registrado en el programa y aún no han terminado el liceo, aunque, de ese total, generalmente se inscriben por período –hay tres en el año– alrededor de 90 y rinden la mitad.

Uno de los coordinadores del programa, Richard Delgado, afirmó a El Observador que, antes, quienes querían terminar sus estudios desde el exterior debían acercarse a una embajada, debían rendir un examen que se enviaba a corregir a través de una valija diplomática, lo que llevaba mucho tiempo y hacía que no se pudieran tomar muchos exámenes.

Hoy, incluyendo la tutoría, dar el examen lleva un mes.

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