75 años de historia innovando en productos de aislación térmica
Un repaso de la historia de esta empresa de origen uruguayo, desde su nacimiento en Malvín hasta su incorporación a una de las principales multinacionales del rubro isotérmicos
En 1948 dos inmigrantes alemanes de apellidos Bromberg y Rossel fundaron un taller metalúrgico en la calle Pedro Cosio (actualmente Malvín Norte) en la ciudad de Montevideo. Fusionaron sus nombres y la nueva empresa se llamó Bromyros. Era el período pos guerra en el que el país transitaba un auge industrial sin precedentes, con apertura de numerosas industrias manufactureras.
Inicialmente Bromyros se dedicó a la producción de calderas y radiadores, o sea, productos para generar calor. Pero en 1958, tras una década de investigación, introdujeron en el mercado uruguayo un producto innovador, que se fabricaba por primera vez en el continente y que transformó la matriz productiva de la empresa y marcó su futuro.
Se trataba del poliestireno expandido, un material descubierto recientemente por la multinacional alemana BASF, utilizado principalmente como aislante térmico. Paradójicamente, luego de iniciar sus actividades produciendo maquinaria para generar calor, se expandieron a través de los materiales centrados en mantener la temperatura.
La introducción del EPS en Uruguay se hizo a través de la marca registrada Espuma plast ®, hasta el día de hoy sinónimo de ese material en la cultura popular uruguaya. La producción comenzó a hacerse a gran escala y Bromyros se convirtió en líder absoluto del rubro de aislación térmica.
En 1970 la empresa es adquirida por la familia Thomsen, quienes estuvieron a cargo por más de 50 años. En esta nueva etapa de crecimiento se introducen nuevas líneas de producción aprovechando las posibilidades que permitía el EPS. Se comenzaron a producir bloques, encofrados y placas aislantes para la construcción, revestimientos de tanques y ductos, conservadoras térmicas de uso doméstico e industrial y envases de uso comercial y moldeados de Espuma plast ® de diferentes formas y dimensiones.
Llegando al final de la década del 70, concretamente en 1978, comenzó la producción de paneles prefabricados auto-portantes con diferentes núcleos aislantes y con aplicaciones para la industria frigorífica y la construcción civil. En ese rubro Bromyros continuó creciendo y desarrollando nueva líneas de producción, innovando en productos y brindando nuevas oportunidades de crecimiento a la industria de la construcción uruguaya.
Su afán por ser pioneros en su rubro los llevó a que, en 2005, la empresa fuera certificada por UNIT con las normas de calidad ISO 9001, por AENOR, y por IQNET. En esos años incorporaron tecnología de última generación y a partir del 2016 se certificaron con la norma UNIT-OHSAS 18001, por la mejora continua en la gestión de calidad, la seguridad y la salud ocupacional de todo el personal.
La visión a futuro fue una constante en la empresa, y sobre 2015 se embarcaron en el proyecto de aumentar y diversificar la producción con foco en la exportación de sus productos. Si bien la empresa ya era reconocida a nivel regional y mundial por su trabajo constante con maquinaria y proveedores europeos, los directivos de Bromyros salieron al exterior a recolectar toda la información y experiencia necesarias para asegurar el éxito de este proyecto.
El incremento de proyectos de la industria de la construcción y el lanzamiento de nuevos desarrollos inmobiliarios, tanto a nivel local como regional, justificaban la inversión que estaban por hacer.
En 2017 esto se concretó con el inicio de las obras de una nueva planta industrial que se inauguró en 2018. Esta nueva planta modelo, única en su momento en América Latina, cuenta con dos naves principales de más de 7.000 m2 y una planta de acopio de 5000 m2. Está ubicada en el eje logístico de la ruta 101 en Canelones, implicó una inversión de US$ 13.000.000 y casi 70 contenedores de maquinaria de última generación que se importó especialmente.
Desde ese momento comenzaron a producir a gran escala nuevos productos de aislación térmica, con el poliuretano como insumo principal, contribuyendo con una mayor eficiencia energética de los proyectos implicados y apostando al desarrollo sostenible.
En 2021 la empresa fue adquirida por la empresa Kingspan Isoeste, parte del grupo multinacional irlandés Kingspan. De esta manera, Bromyros pasó a integrar una red de más de 100 fábricas de materiales isotérmicos, ubicadas en más de 70 países. "Ahora juntos, Kingspan Isoeste y Bromyros, refuerzan el compromiso del desarrollo continuo de productos y soluciones para una construcción más moderna, segura e industrializada" concluía el comunicado con el que se anunció la adquisición.