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El 2-0 conseguido el viernes por Uruguay amplió las posibilidades del capitán celeste para la conformación del dobles del sábado y eso ambientó que el número uno de Uruguay, Pablo Cuevas, fuera preservado debido a que todavía no cumplió con el período total de recuperación.

Mucho se especuló con la participación del mayor de los Cuevas en esta serie de Copa Davis ante Perú, pues hace nueve meses que no juega, desde el retiro de Roland Garros en mayo de 2011, y hace cuatro meses que se sometió a la operación de su rodilla.

La recuperación viene muy bien, pero era mucho mejor idea si continuaba el proceso sin una exigencia temprana como la que podía ser la del sábado, luchando por los puntos. Pese a ello, también se manejó la posibilidad de que, con la serie definida, aparezca en uno de los singles del domingo. Esto será tema de evaluación del tenista hasta las últimas horas, pero no lo considera tan importante para su recuperación el hecho de jugar para agarrar rodaje.

“Si lo hago será más que nada por la gente, pero tengo que pensar bien en lo que es mejor para la recuperación. Si pudiera entrar con la seguridad de que no voy a correr pelotas muy exigentes estaría bueno, pero tendré que pensarlo”, dijo Cuevas a El Observador.

El cartílago está formado
El último diagnóstico de la evolución arrojó cosas positivas, pues la resonancia realizada el pasado 1º de febrero mostró que el cartílago afectado está generado completamente y no está interrumpido como antes de la operación. Además el médico le informó que hay buena masa muscular. En los últimos días de este mes se le practicará una nueva resonancia.

La pretemporada realizada por el tenista durante diciembre 2011 y enero 2012 ha dado muy buenos resultados, tanto en lo físico como en la movilidad en cancha.

Lo que empañó un poco las buenas noticias, pero no es de preocupar, es que se volvió a formar edema, algo que “estaba dentro de lo posible”. “El médico me dijo que eso puede ser por el impacto de volver a jugar después de tanto tiempo de estar parado. El impacto de empezar a moverse de nuevo puede generar el edema. Si bien era mejor que no apareciera, al médico no le preocupa porque me aseguró que estaba dentro de las cosas que se podían prever”, manifestó Cuevas.

Sin que signifique un retroceso en la recuperación, esa situación implicará que el tenista reduzca la carga de entrenamiento para que la zona no se inflame y la recuperación siga por el buen camino.

“Pasaré de jugar cuatro veces por semana durante casi dos horas a tres veces y una hora cada vez”, explicó el tenista.

En otro orden, el médico le advirtió que el dolor va a volver, pero que eso es otra etapa que va a pasar y que no hay peligro. Lógicamente no será el dolor de antes de la operación, que le impedía seguir jugando.

Primero la escuela
La agenda de Cuevas continúa el domingo en la inauguración de una escuela de tenis en Euskal Erría, en las calles Iguá e Hipólito Irigoyen. La iniciativa se desarrolla en el marco del programa Revés a las drogas, impulsado por la Dirección Nacional de Deportes del Ministerio de Turismo y Deporte y apoyado por la embajada de Francia.

El miércoles el tenista abandonará Uruguay para irse a Buenos Aires y empezará el trabajo con su nuevo entrenador, el argentino Alberto “Luli” Mancini.