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Tenía que ser en Montecarlo. Un templo sagrado para Rafael Nadal. Ahí, después de siete finales perdidas en forma consecutiva ante Novak Djokovic, el español volvió a sonreír. Al fin pudo con el serbio. Lo despachó en 78 minutos con un aplastante 6-3, 6-1 y se coronó por octava vez en forma consecutiva en el Masters 1000 del principado de Mónaco.

Pensar que en 2007 cuando venció a Roger Federer e igualó la marca de tres títulos seguidos del rumano Ille Nastase, le dijo a El Observador: “Para mí es más que un sueño”.

Por entonces, a sus 21 años, aquel era el octavo Masters de su carrera. Con el del domingo llegó a 20 para dejar atrás al suizo Federer. Ahora es el más ganador de la historia de estos eventos, los segundos en jerarquía detrás de los Grand Slams.

Pero ahí no se terminan sus cifras impactantes. Rafa llegó al título 47 de su carrera y al 33º en polvo de ladrillo. Solo tiene por delante en esa estadística a Thomas Muster (40) y Guillermo Vilas (45).

Nadal llegó así a 42 triunfos seguidos en Montecarlo. Su último revés

Además embolsó 460.260 euros, un vuelto para su carrera en la que lleva ganados más de US$ 47 millones.

Su extenso reinado comenzó en 2005, cuando tenía 18 años. Venció en cuatro sets (por entonces se jugaba al mejor de cinco solo la final) al argentino Guillermo Coria.

Precisamente fue el argentino quien le infringió su última derrota en esa pista cuando lo eliminó en los octavos de final por 7-6 (3), 6-2. En 2004 Nadal no participó.

Después pasaron Roger Federer, Fernando Verdasco y David Ferrer sin poder destronarlo. A Nole también le tocó perder en la edición 2009.

En aquella ocasión, Nadal necesitó de un tercer set para imponerse.

Lo de ayer fue otra historia. Nole falló en exceso, con 25 errores no forzados, contra solo 10 del español.

Nadal desarmó a su rival con dos quiebres en el primer set (43 minutos) para situarse luego con ventaja de 4-0 en el segundo, tras ganar seis juegos consecutivos.

El fantasma de la final del Abierto de Australia de este año, cuando Nadal dominaba por 4-2 en el quinto set, apareció de repente al romper Djokovic por primera vez a Nadal en el 4-1. Pero fue solo un espejismo, y sirvió únicamente para animar algo más un encuentro en el que solo brillaba Nadal, mucho más tranquilo y relajado que su rival.

El zurdo de Manacor no cedió más a continuación y ganó como le gusta, con un ace, el tercero de su cuenta, con lo cual obtuvo el primer título de su carrera.

“Eres un gran campeón y has merecido ganar hoy”, admitió Djokovic en la ceremonia de entrega de trofeos.

“Felicidades a Djokovic por su gran temporada”, dijo Nadal, “ganar aquí siempre es increíble, este es mi evento favorito durante todo el año, y es un honor jugar en esta pista delante de este público”. Los títulos lo avalan.