Por Daniel Ochs
Por Daniel Ochs
Señor director:
En una nota aparecida el 10 de febrero en La Mañana se simula estar informando sobre el sonado caso que atañe al exsecretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma, pero, en realidad, se me ataca injustamente sugiriendo que fui contratado por el Estado como experto en los juicios arbitrales de Conecta SA y Montevideo Gas SA, merced a una decisión de él.
En los últimos 15 años en que el doctor Toma ocupó cargos de gobierno, nunca me reuní con él, ni le envié un mensaje, ni un WhatsApp, ni una sola llamada telefónica.
Quien me contactó —como en el caso de otros expertos— para elaborar informes periciales, y que sean agregados en los arbitrajes, fue el estudio que tuvo a su cargo la (exitosa) defensa del Estado, de los doctores Juan Andrés Ramírez y Gabriel Valentín, con quienes, incluso, estipulé el monto de los honorarios a percibir por mis trabajos.