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Para Latinoamérica es 90-60-90. Para Estados Unidos es entre las tallas 0 y 6. Para nadie esa es la medida de una persona normal que consume los productos que esos ideales de medidas intentan vender. Recién en 2015 una modelo nacida en internet que se ubica en la medida 22 de la unidad estadounidense se puede considerar una modelo en el sentido estricto de la palabra: alguien empleado para lucir y vender indumentaria.

Tess Holliday es la primera mujer de talla grande en ser contratada por una agencia de modelos internacional y a la semana ya ilustró la popular revista People. Pero este logro no es menor, al considerar que Holliday fue elegida para protagonizar la edición dedicada al cuerpo. Desde que se tornó viral, Holliday se transformó en la cara visible en la lucha por la inclusión de todas las tallas en el mundo de la moda, de la aceptación del cuerpo y la libertad de hacer lo que cada uno quiera con él.

Con su hashtag #effyourbeautystandards hizo de su voz un mensaje que llega a sus 725 mil seguidores en Instagram y a más de 900 mil personas en Facebook. Su fama actual es gracias a internet. Tras intentar a sus 15 comenzar su carrera como modelo, las puertas le fueron cerradas por ser demasiado baja y demasiado gorda. Pero en lugar de quedarse con esa mala experiencia, comenzó a modelar por su cuenta y subir fotos a su sitio.

De fotos ficticias empezó a conseguir trabajos en campañas reales, pero fue gracias a sus amplios seguidores que saltó a la fama y su presencia en internet aumentó al aparecer en sitios como Buzzfeed, Huffington Post y CNN. Fue así que Anna Shillinglaw, creadora de la agencia MiLK Model Management conoció a Holliday y decidió que formara parte de su equipo. Cuando la vio, Shillinglaw se hizo eco de los buenos comentarios que recibe la modelo a diario. Es “una talla cool con una cara increíble”, dijo a Buzzfeed.

Sin embargo, no es todo color de rosa, según contó a varios medios. Holliday aún es acosada en internet y recibe miles de comentarios ofensivos. “Tengo una pasión dentro de mí”, dijo a la revista People, “que es ayudar a otras mujeres a sentirse confiadas y cómodas en sus cuerpos, sin importar qué talle o qué sociedad les dicta lo que es bello”.