Aguirre: “Vuelvo a mi club”
“Es una tremenda alegría” expresó a Observa el flamante DT de Peñarol que asumió este miércoles y que maneja la posibilidad de utilizar psicólogos para levantar el rendimiento del equipo
Diego Aguirre, el flamante DT de Peñarol, regresó al club de sus amores luego de que este miércoles asumiera la conducción técnica del conjunto carbonero. “La Fiera” fue ídolo y goleador en el club en su etapa como jugador –marcó el agónico gol que le dio el título al aurinegro en la Copa Libertadores de 1987- y en su primera experiencia como DT mirasol fue Campeón Uruguayo en 2003, la última vez que lograron levantar ese trofeo.
“Regresar significa muchas cosas, primero que nada una tremenda alegría de volver a mi club y una linda responsabilidad por lo que implica ser entrenador de Peñarol y por la responsabilidad que tengo por delante”, expresó a Observa el ex entrenador de la selección sub 20 de Uruguay.
Aguirre señaló que “es un desafío muy lindo” volver a ponerse el buzo de DT de los carboneros porque le toca ser responsable de “algo que es tan fuerte para el país y para el sentimiento de la gente”.
El entrenador retorna al club luego de su primera experiencia en 2003 y 2004, y siente que desde esa fecha hasta ahora ha crecido profesionalmente. “No es que vaya a ser otra persona, pero pasaron siete años dirigiendo, con otros grupos, con otras experiencias. No es lo mismo tener 37 años que los 44 que tengo ahora. Creo que hay muchas vivencias que me han hecho crecer como entrenador”, indicó.
CAMBIOS
Desde hace 15 días, cuando surgió la posibilidad de que fuera el entrenador de los aurinegros, Aguirre comenzó a manejar ideas para desarrollar en caso de que se concretara su contratación. El entrenador se reunió con el gerente deportivo del club, Osvaldo Giménez, y le propuso modificar algunos aspectos.
“Son cosas internas que creo que son en las que Peñarol tiene que mejorar”, expresó al respecto. “Hay situaciones que no están bien en el club. Los cambios se van a ir dando de un tiempo para otro, con el correr de los meses. Apuntamos a cosas profundas que no significa solamente un cambio de técnico”, agregó.
A pesar de las modificaciones que pretende implementar, Aguirre sabe que su mayor tarea será recuperar el nivel del equipo y lograr un título. “Ese es el principal rol por el que se me contrata, más allá de todos los otros aspectos. Tendré que dar mi máximo para el mejor rendimiento de los jugadores y es el área en la que me siento más cómodo o más capacitado”.
TERAPIA
En su pasaje por la sub 20, el entrenador trabajó con psicólogos y obtuvo buenos resultados, por lo que espera repetir este tipo de tareas en Peñarol. “Son cosas que se van a ir instrumentando de a poco, no ahora en el comienzo. Yo tuve una buena experiencia con psicólogos en la selección”, señaló.
Sobre la salida y llegada de jugadores al equipo, la Fiera comentó que aún no tiene nada definido y que primero deberá realizar una análisis de la situación. Además, sostuvo que él no ha manejado nombres porque hasta que no se le confirmara como entrenador entendía que era poco ético hacerlo.
“Hay que analizar todo y hay posibilidades de que algunos jugadores no sigan y otros que se van a incorporar de acuerdo a lo que yo entienda mejor para formar el mejor plantel posible”, comentó. “En mi cabeza tengo muchas cosas y me he planteado un panorama de hace unos 15 días a esta parte entre las que analicé el plantel y la posibilidades de continuidad o no de algunos jugadores”, agregó.
En su anterior pasaje por el club obtuvo el Campeonato Uruguayo 2003 pero al año siguiente realizó una campaña irregular por la que no se le renovó el contrato. Aguirre considera que en ese momento no se fue de “forma abrupta” de Peñarol porque se le respetó el contrato.
“Yo cumplí los dos años de contrato, no fui cesado, no siento que me fui de forma abrupta. Arreglé por 2003, luego renové por 2004 y tras terminar ese año no se renovó”, recordó. “En un momento me toco ganar y en otro no, pero la relación con Peñarol siempre fue buena y con la gente ni que hablar”.
Aguirre reconoció que su pasado como jugador del club le da un plus extra de tolerancia en la hinchada carbonera con respecto a otros entrenadores que se han puesto el buzo carbonero. “Hay una gran ventaja que siento que tengo, que mi pasado como futbolista del club hace que la gente me respete más que a otros”, expresó. Es la ventaja que solo tienen los ídolos.
(Observa)