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La historia comenzó de casualidad. Agustín estaba en el shopping con su padre y este se cruzó con Nicolás Rotundo. Un viejo conocido de muchas batallas futboleras. Le pidió que le consiguiera una prueba en Peñarol. El Nico les consiguió día y hora. El gurí armó el bolsito. Hasta el día de hoy recuerda que aquello fue un sábado. Después de verlo en acción, Bruno Gandolfo pidió que lo ficharan. Corría el año 2016.  

La otra parte de la historia nada tiene de casualidad. Está anidada en la historia de Peñarol. Olor a barrio. Color sepia. Ruido a ferrocarril. Fútbol romántico. Agustín porta un apellido con fragancia a leyenda: Piendibene. 

Primero Rodríguez, por parte de padre. Ruben "Pipa" Rodríguez. Aquel golero que dejó chiquito al arco de Cerro. Que llevó al Villero a la Copa Libertadores, en 1995. Al que también convocaron a la selección, donde atajó contra Colombia en un amistoso. 

Cerro 1995, con el Pipa en el arco

Piendibene por parte de Adriana, su madre. Una persona que lleva una vida respondiendo cada vez que le preguntan si es algo del exjugador de Peñarol: "Sí, sobrina nieta. Mi abuelo por parte de padre era uno de sus hermanos". 

Agustín Rodríguez Piendibene nació el 15 de junio de 2004. Y actualmente juega de 9 en la Cuarta de Peñarol. También integra la lista de 45 jugadores anotados para la Copa Sudamericana del primer equipo. 

El fútbol y Peñarol están en sus genes. De su padre, heredó hasta el apodo, Pipa. 

"Toda mi familia es hincha de Peñarol, por Piendibene, lógicamente. Yo no lo conocí, porque nací en el mismo año que él falleció, en 1969", contó Adriana a Referí

"Mis hermanos hicieron formativas. Uno en Defensor. El otro en Rampla. Pero ninguno llegó a jugar en Primera. Facundo, que es nuestro hijo mayor, siguió el camino del padre y fue golero. Hizo juveniles en Danubio, Miramar Misiones y Sud América. Pero no llegó a Primera. Hizo Educación Física y actualmente entrena goleros en la filial de Estudiantes de La Plata en Uruguay", contó la madre. 

Agustín se pulió jugando en la captación de Peñarol entre 2016 y 2017. "Hicimos muchos campeonatos amistosos. Viajé a Argentina y a Brasil y eso me permitió llegar bien preparado a Séptima". 

Oriundo de El Pinar, Rodríguez empezó en una escuelita de la zona y a los nueve años pasó a jugar a San José de Carrasco, donde hizo todo el baby fútbol. 

Inés Guimaraens Tiene 18 años y mide 1,86 metros

Tuvo alguna etapa donde jugó de volante central. Pero es un 9 de alma. Mide 1,86 metros. "Soy 9 de área y me gusta salir a pivotear", contó. 

Comenzó su escalera, en 2018, en Séptima. El entrenador era Álvaro Regueira. 

"Ese primer año es muy difícil. Venís del baby adaptado a jugar en canchas chicas y cuesta el arranque", reveló Agustín que hizo siete goles hasta que en el segundo semestre del año se lesionó.

"Fue contra Defensor Sporting. Había llovido, la cancha estaba muy rápida, fui a presionar al zaguero y me caí solo para atrás. Pensé que no era grave. Seguí jugando. Pero me volví a caer". Se lesionó el hombro. Pero no pasó por el quirófano. Se recuperó con fisioterapia y un semestre afuera de las canchas. 

El clic con Serafín García de entrenador

"En Sexta, en 2019, empecé a tomar mucha confianza aunque a principio de año me costó hasta que Serafín García llegó de entrenador. Yo venía mal y él lo primero que hizo fue tirarme para adentro de la cancha", recordó. 

Su madre recordó de ese período un partido donde jugó contra Liverpool y metió cuatro goles. "Era un 26 de octubre, el día del cumpleaños de su padre". 

"Serafín fue el entrenador que me dio confianza. Gran persona y gran entrenador. Hasta el día de hoy aplico cosas que me enseñó: meter diagonales, pivotear, posicionarme en el área". Esa confianza fue respondida con 19 goles. 

@FormativasCAP Gol en formativas, beso al escudo

En 2020 y 2021 los formatos de los torneos juveniles fueron abreviados a causa de la pandemia de coronavirus. 

Hizo seis goles en sub 16 con Leonardo Peirano de técnico, en 2020, y siete en 2021, en Quinta, con Adrián Colombo de DT. 

En 2022 ascendió a Cuarta. Empezó con Marcelo Broli como entrenador y cuando este se fue a la selección sub 20, Cafú fue el sucesor. 

"Fue un año que empezó raro porque a comienzos del año los generación 2003 disputaron la Copa Libertadores sub 20 y cuando volvieron nos juntamos dos semanas antes de empezar el Uruguayo. El grupo no se conocía, nos costó unirnos, pero lo logramos haciendo talleres con psicólogos y salimos campeones", expresó. 

En la final, Peñarol derrotó 1-0 al equipo más fuerte que tienen las formativas del fútbol uruguayo, Defensor Sporting. El gol fue obra suya. "No jugué de titular, pero entré y el gol vino en un córner, en una jugada entreverada. Soñado". 

En su primer año de Cuarta hizo 11 goles. En este 2022, suma dos en seis partidos, ya en su segundo año de Cuarta. 

Los goles son una referencia para un centrodelantero. Pero no un parámetro absoluto. Un 9 de sus características también debe fijar a los centrales rivales, generar espacios para sus compañeros, asociarse, ser el primer defensor del equipo. Y en ese camino de aprendizaje y constante evolución va esta joven promesa de Peñarol.  

Inés Guimaraens En su casa de El Pinar

En julio de este año, Peñarol jugará nuevamente la Copa Libertadores sub 20, donde saldrá a defender el título logrado en 2022. Agustín sabe que cada entrenamiento y cada partido es un examen para meterse en la lista para disputar ese torneo. 

El botija ya está en el radar de Primera. Peñarol lo metió en la lista de la Sudamericana, aunque le escribieron mal el segundo apellido: Piendabine, en vez de Piendibene. 

Alfredo Arias ya lo ha subido para entrenar con Primera. "Hice trabajos reducidos y ejercicios tácticos. Es increíble el nivel de intensidad de los entrenamientos en Primera. También me sorprendió la naturalidad con que me recibió el grupo y la humildad con la que trabajan. Me trataron como a uno más". 

El delantero de 18 años ya completó el liceo y se anotó para hacer la carrera de Educación Física, tal como lo hizo su hermano. 

"Miro mucho a Matías Arezo, es tremendo jugador y me encanta. De chico miraba y sigo mirando a Luis Suárez, era mi ídolo de chico", expresó. 

"Llevar el apellido Piendibene es un orgullo y más cuando la gente te lo reconoce. Pasa mucho en las redes sociales, cuando ponen mi nombre y la gente comenta y ponen cosas como 'ojalá sea tan bueno como José', es algo muy lindo". 

Archivo Piendibene en acción con Peñarol, fue el primer gran Maestro del fútbol uruguayo

Piendibene empezó su carrera en 1908, en la era del CURCC, y jugó en Peñarol hasta 1928. Fue cinco veces campeón uruguayo e hizo 253 goles en 506 partidos. En 1926, en el Gran Parque Central, hizo su gol más célebre, a Ricardo "El Divino" Zamora, de Espanyol, que vino de gira a Sudamérica. Desde 1959, el mejor golero del fútbol español se lleva un trofeo con su nombre y en su honor. 

René "Tito" Borjas en la tapa de Mundo Deportivo con Petrone, Piendibene, Cea y Castro, con el cupón para votar al titular de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928

Con la selección uruguaya fue campeón de América en Argentina 1916, Uruguay 1917 y Chile 1920. Disputó 43 partidos y marcó 22 goles, 18 de ellos a Argentina. Es el goleador histórico del clásico del Río de la Plata. No en vano, tras un partido ante el tradicional rival lo apodaron "El Maestro". 

Roque Máspoli y José Piendibene en los flancos, junto al técnico Jorge Clulow y el busto de Roberto Chery en la vieja sede de la calle Maldonado

Un siglo después, Agustín Rodríguez Piendibene forja su propio camino en el fútbol. Paso a paso. Etapa por etapa. Con goles importantes y muchos sueños por alcanzar.