Atravesado ya el peligroso Triángulo de las Bermudas de “las fiestas” de Navidad, Año Nuevo y Reyes, apoteosis del colesterol malo, y enfrentados, salvo alguna corta pausa, a los días de calor agobiante que nos trae el cambio climático, es la hora de las ensaladas.
Ahora le toca a las ensaladas
Para reponernos de los abusos gastronómicos de las fiestas podemos intentar la ingestión casi exclusiva o mayoritaria de verduras y frutas