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¿Cómo vive estos días posteriores al término del campeonato?

Complicado, la verdad que sabemos que hicimos un mal torneo porque es muy jodido que Peñarol termine en la posición que terminamos. Intentamos limpiar un poco la cabeza y afrontar las vacaciones porque la familia no tiene nada que ver, pero es difícil. Aparte, que haya salido campeón el clásico rival es lo que más nos duele. La pasé mal, pero hay que levantar la cabeza, no queda otra.

El tema de la familia es importante, porque también sufre con ustedes.

Sí, ni que hablar. Por más que tuvimos algunos partidos buenos, los resultados no se daban y en la quinta fecha ya estábamos muy lejos, ellos siempre apoyaban. Fue duro, además de todo lo que pasó en el clásico que quedamos con ganas de jugarlo. Fue un campeonato raro, complicado, pero no es excusa porque terminamos muy mal en la tabla.

Hablando del clásico, más allá de que no llegaban bien futbolísticamente a ese partido, todo lo que ocurrió ese día, ¿puede haberlos golpeado un poco más?

Y... fue duro. Nosotros estábamos con mucha ilusión de jugar. Yo tenía algunos clásicos arriba, pero iba a ser mi primero como titular, en lo personal era algo muy lindo porque con Curutchet venía levantando cada vez más mi rendimiento. Pero no se pudo por cuestiones extrafutbolísticas. Fue una tristeza porque después nos quedaban dos partidos que iban a ser complicados para afrontar de la mejor manera porque estando en Peñarol tenemos que tratar de ganar todo. Eso nos golpeó, pero no es excusa porque teníamos que tener la cabeza en que cuando salíamos a defender la camiseta de Peñarol, la historia te obliga a ganar siempre.

¿Cómo se vivió ese momento del clásico en el vestuario?

Fue un bajón total, todos de cabeza gacha, no entendíamos nada porque habíamos salido a calentar. Fue una tristeza grande que le vino a la mayoría porque muchos debutaban en un clásico, es el sueño de todo futbolista jugar contra Nacional y la verdad que golpeó en el plantel. Pero insisto que no podemos poner de excusa eso porque el campeonato no fue bueno.

Era como estar en un velorio en ese vestuario, ¿no?

Sí, ni que hablar, fue así, como estar en un velorio. Cuando nos dijeron que se suspendía por el hecho que había ocurrido con una garrafa, y dijeron que querían desalojar la Ámsterdam, ahí ya la vi que venía complicada y que no se iba a jugar. Fue una tristeza.

¿Y usted tenía a su familia en el estadio?

Sí, estaba mi mujer y lo primero que hice fue llamarla desde el vestuario para que se fuera tranquila, que saliera lo antes posible de ahí por el tema de lo que podía suceder, porque son cosas que al fútbol uruguayo y a Peñarol no le hacen bien. Pero esta gente no es hincha de Peñarol.

Lo mismo vivieron en carne propia ustedes cuando unos barras fueron a pedirles entradas días antes del clásico a Los Aromos.

Sí, pero nunca nos faltaron el respeto. Fueron con total sinceridad a decirnos lo que sucedía y si nosotros podíamos darles una mano. No hubo ninguna amenaza y ningún maltrato hacia un jugador ni nada. En ningún momento nos hablaron de pesado, así que lo vivimos de una manera tranquila tengo años, y eso me permite no dejarme llevar por la tribuna, pero asumo que no es fácil.

Su nivel fue de menos a más en el campeonato, más allá de algunos goles errados ante Cerro. ¿Usted lo vio así?

Sí, lo viví muy bien a nivel personal por el tema de que cuando llegó Fernando (Curutchet) me dio mucha confianza que era lo que me estaba faltando. Con el técnico anterior si tenía un partido malo, ya salía, entonces nunca podía agarrarme de eso que debe tener un jugador para poder rendir. Me sentí muy cómodo con él. Me hubiese gustado tener ese nivel y que Peñarol estuviera peleando el campeonato, pero no se pudo. Dentro de todo, intentamos hacer las cosas bien. No salió y hay que quedarse con el hecho de haber tenido un semestre muy duro.

El Polilla no le dio tanta confianza como Curutchet.

Claro. Capaz que por el hecho de que él colocaba a los jugadores que le gustaban a él y eso es entendible. Pero a mí me faltaba esa confianza de que en un partido un poco flojo, me dejaran en la cancha para que pudiera seguir jugando. Yo venía de un nivel muy bueno en Wanderers y en la selección (panamericana) y estaba muy cómodo, pero a veces, por más que intentás hacer las cosas bien, los resultados no vienen.

Usted fue de los futbolistas más autocríticos. En lo previo, Peñarol se había arropado de varios jugadores que habían sido los mejores del torneo anterior. ¿Qué cree que fue lo que faltó o falló?

Hay que decir que pasar de un equipo menor a uno grande, no es fácil. Lleva un período de adaptación porque Peñarol pesa mucho. Vos sabés que estás en el ojo de la tormenta para bien o para mal. Cuando jugás bien, te van a dar para adelante más de la mitad del país y cuando jugás mal, te van a dar para atrás porque es lo normal en un equipo grande. Creo que por un lado fue eso, porque parte de los compañeros que llegaron eran nuevos de equipos menores. El primer semestre que llegué a Peñarol, me costó muchísimo porque yo pensaba que venía de Wanderers y la selección y que iba a ser todo igual, pero la verdad que cuando las cosas no salían, me ponía muy nervioso, me sentaba a pensar qué pasaba y me iba haciendo más la cabeza como diciendo: "¿Qué te pasa?". Y esto es lo que más le sucedió a este plantel. Ahora hay que dar vuelta esta página porque lo merecemos por la calidad humana que hay. El grupo es muy bueno y tenemos que apuntar a eso para esta temporada que viene.

¿Le duele que se fuera Curutchet de la dirección técnica?

Fernando llegó con muchas ganas de hacer las cosas bien y nosotros estábamos también convencidos. En estos meses que estuvimos con él, entrenamos muy bien, sabíamos más o menos a lo que jugábamos, teníamos las ideas claras, aunque muchas veces no salían. Ahora en juveniles espero que le vaya muy bien porque ha sido una buena persona conmigo y con todo el grupo.

¿Qué tiene que cambiar para la temporada que viene desde el punto de vista futbolístico?

El no caerse. No nos podemos caer. Hay que seguir para adelante, porque hubo momentos en los que jugamos, otros que no, a veces las cosas salen y otras no y uno tiene que estar fuerte y preparado para cuando le llegue la oportunidad. Espero que podamos revertir esta situación porque el plantel se lo merece.