El general Kim Yong Chol, vicepresidente del comité central del Partido de los Trabajadores y asistente clave de Kim, se reunirá con el secretario de Estado, Mike Pompeo, en Nueva York "a fines de esta semana", dijo la Casa Blanca.
Trump confirmó en un tuit que el funcionario norcoreano estaba en camino y se jactó de que Washington armó un "gran equipo" para la cumbre con Kim que tendría lugar el 12 de junio en Singapur como estaba previsto inicialmente.
"Actualmente están realizándose reuniones de cara a la cumbre, y más. Kim Young Chol, vicepresidente del partido gobernante de Corea del Norte viaja ahora a Nueva York. Una sólida respuesta a mi carta, ¡gracias!", tuiteó Trump.
"Desde la carta del presidente al líder norcoreano Kim Jong Un el 24 de mayo, los norcoreanos se han comprometido. Estados Unidos continúa preparándose activamente para la cumbre esperada del presidente Trump con el líder Kim en Singapur", dijo la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders..
Un portavoz de la misión norcoreana ante las Naciones Unidas no confirmó si el general Kim se dirigía a Nueva York, pero agregó que "la preparación para la cumbre avanza al más alto nivel".
El enviado norcoreano aterrizó en el aeropuerto de Pekín el martes y debía reunirse con funcionarios chinos antes de viajar a Estados Unidos el miércoles, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
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De mantenerse la fecha del 12 de junio para la cumbre, los funcionarios tienen solo dos semanas para resolver los detalles: dónde se llevarán a cabo las conversaciones en Singapur y cómo viajarán allí los funcionarios norcoreanos sancionados internacionalmente.
Pero, sobre todas las cosas, la tarea clave es resolver la agenda.
El principal obstáculo es probablemente el concepto de "desnuclearización", así como la disminución del apoyo militar de Estados Unidos a Corea del Sur.
Washington quiere que Corea del Norte renuncie rápidamente a todas sus armas nucleares de forma verificable a cambio de un alivio de las sanciones económicas.
Pero los analistas creen que Corea del Norte no estará dispuesta a ceder su arsenal nuclear a menos que se le otorguen garantías de seguridad de que Estados Unidos no intentará derrocar al régimen.